Versos de Inverno
Cuidando a água do mate, me acomodo junto ao fogo,
E logo a noite desaba, lá fora só chuva e vento,
Passo o braço na guitarra, como quem busca uma china,
E tapo de rima as brasas, tentando enganar o tempo.
E me atento numa milonga, que a noite se alonga,
Mateando uma saudade, se esvaiu a tarde,
E a chuva não deu trégua, e eu légua e légua de canto,
Tchê, milonga caborteira, sem eira e nem beira,
Que se achega aos pelegos, trazendo o aconchego,
Que me falta ao rancho, quase virado em tapera.
Milonga, parceira das longas noites, com mates de espera,
Das lidas de campos, das manhãs de geada,
Em que veste de branco, a princesa da serra,
Milonga, que venham versos de inverno ressoando longos,
Na canção mais fria, que o coração do serrano é mais quente,
Para enfrentar a invernia.
Se estampam traços de história, nesta rude paisagem,
De tropas buscando o norte,de morte à ponta de adaga,
Talvez um dia me tragam, os desvarios da sorte,
Uma morena da Lagens, pra dividir madrugadas.
E me aparto numa milonga, e a noite se alonga,
Mateando uma saudade, se esvaiu a tarde,
E a chuva não deu trégua, e eu légua e légua de canto,
Tchê milonga caborteira, sem eira nem beira,
Que se achega aos pelegos, trazendo o aconchego,
Que me falta ao rancho, quase virado em tapera.
Milonga, que vem com cheiro de mato, mates de varanda,
De terra molhada no tranco das tropas que cruzavam estrada,
Pela princesa da serra.
Versos de Invierno
Cuidando el agua del mate, me acomodo junto al fuego,
Y pronto la noche cae, afuera solo lluvia y viento,
Paso el brazo por la guitarra, como buscando una china,
Y tapo de rimas las brasas, intentando engañar al tiempo.
Y me sumerjo en una milonga, que la noche se alarga,
Tomando mate extrañando, la tarde se desvaneció,
Y la lluvia no da tregua, y yo legua tras legua de canto,
Che, milonga campera, sin techo ni cerca,
Que se acerca a los peones, trayendo el abrigo,
Que me falta en el rancho, casi convertido en ruina.
Milonga, compañera de las largas noches, con mates de espera,
De trabajos en el campo, de mañanas heladas,
En que se viste de blanco, la princesa de la sierra,
Milonga, que vengan versos de invierno resonando largos,
En la canción más fría, que el corazón del serrano es más cálido,
Para enfrentar el invierno.
Se marcan trazos de historia, en este paisaje rudo,
De tropas buscando el norte, de muerte a punta de daga,
Tal vez algún día me traigan, los caprichos del destino,
Una morena de Lagens, para compartir madrugadas.
Y me sumerjo en una milonga, y la noche se alarga,
Tomando mate extrañando, la tarde se desvaneció,
Y la lluvia no da tregua, y yo legua tras legua de canto,
Che milonga campera, sin techo ni cerca,
Que se acerca a los peones, trayendo el abrigo,
Que me falta en el rancho, casi convertido en ruina.
Milonga, que viene con olor a campo, mates en el porche,
De tierra mojada en el paso de las tropas que cruzaban el camino,
Por la princesa de la sierra.