Metendo Corda
Fim de semana vou engraxando os arreios,
Apertando os meus anseios nas argolas do cinchão,
Semana inteira, banho, tosa e brete cheio,
E um fogo pros bruxuleios e espojos do coração.
Pingo amilhado, preparado pro rodeio,
Presilha de palmo e meio do laço que vem sovado,
Vem bem lustrado de uma arrastada no campo,
Na vacaria me acampo metendo corda no gado.
Pode soltar que eu já vou metendo corda,
Espora em aporreado e os olhos nas percantas,
Neste rodeio, por gaudério, estou no meio,
Canto, laço, gineteio e levanto pó nas bailantas.
Ilhapa forte, chumbado prá qualquer vento,
E o flete que é um pensamento nas patas não perde a rês,
Talvez este ano, eu volte de carro novo,
Abanando para o povo, pode ser a minha vez!
Cerrada a armada, apeio sou preparado,
Vou campear uma aporreado prá matar a sede da espora,
Pois sou sulino e já amansei o meu destino,
No lombo destes malinos que se negam campo afora.
No fim de tarde, açude e pilcha nova,
Porque agora vou dar sova numa bailanta graúda,
Lustrar a guaiaca e arrastar a sola da bota,
Colado numa "mamota" com ares de botocuda.
Enche a sala ao som de uma botoneira,
E se toca um chote bem gaúcho, arrebento o maneador,
Tanto calor, de mãos dadas vou prá copa,
Parecendo um rei de copas numa carpeta de amor.
Metiendo la cuerda
Fin de semana voy engrasando los arreos,
Apretando mis anhelos en los aros del cinchón,
Toda la semana, baño, aseo y corral lleno,
Y un fuego para los destellos y brillos del corazón.
Pingo amansado, preparado para el rodeo,
Presilla de palmo y medio del lazo que viene bien usado,
Viene bien lustroso de una arrastrada en el campo,
En el corral me planto metiendo la cuerda al ganado.
Puedes soltar que ya voy metiendo la cuerda,
Espuela en el aporreado y los ojos en las muchachas,
En este rodeo, por gaucho, estoy en el medio,
Canto, lazo, monto y levanto polvo en las bailantas.
Freno fuerte, asegurado para cualquier viento,
Y el freno que es un pensamiento en las patas no pierde al animal,
Tal vez este año, vuelva en un carro nuevo,
Saludando al pueblo, puede ser mi turno!
Terminada la faena, desmonto y estoy listo,
Voy a buscar un aporreado para calmar la sed de la espuela,
Pues soy sureño y ya domé mi destino,
En el lomo de estos malvados que se niegan a ir al campo.
Al final de la tarde, charco y ropa nueva,
Porque ahora voy a bailar en una gran fiesta,
Lustrar el cinto y arrastrar la suela de la bota,
Pegado a una mujer con aires de coqueta.
Llena la sala con el sonido de un acordeón,
Y si suena un chotis bien gauchesco, rompo la pista,
Tanto calor, de la mano voy al bar,
Pareciendo un rey de copas en un torneo de amor.
Escrita por: Éder Goulart / Ramiro Amorim