Sinfonia Campeira
Um baixeiro de lã e um de palha,
Mula preta, bruaca e cangalha;
Tranca-fio, um ligá, sobrecarga,
E um cincerro, guia da jornada.
Arribando minha gente trabalha,
Na labuta rude das tropeadas!
Por tropeiro conheço os atalhos,
Corredores e os passos dos rios.
No inverno, pinhão no borralho,
Nó de pinho pra espantar o frio.
No pinheiro balançando o galho
Eu ouço roncar um bugio!
Tropeando escuto os sons do pago
Sinfonia campeira, orquestrando!
Sabiás num canto que de afago.
As tirivas em bando alardeando!
Na volta um sorriso largo
Se ouço as curucacas cantando!
O som das tropeadas me encanta!
Porque fui piazito madrinheiro.
Lembrança que se agiganta,
Ao lembrar meu avô tropeiro,
Por isso que minha alma canta
Quando ouço o bater de um cincerro!
Passo lento da tropa pesada,
O ponteiro lá pra diante se foi,
De cargueiro rangendo na estrada,
Fazer fogo pra quem vem depois.
Picar charque em carona sovada,
Ouvindo longe os gritos de êra de boi!
Sou tropeiro, criado na lida
Diferente desta vida de agora
Quando se ouvia ao clarear do dia
Sonidos de barbela e de espora!
Era acôo de cuscos, relinchos,
E o berro do gado campo afora!
Estes sons de gralhas e seriemas;
De cigarras, baitaca e tirivas,
Sinfonia campeira e suprema
Destes campos e matas nativas...
Até o berro da tropa é um poema,
Pra quem viveu pelas comitivas!
Sinfonía Campera
Un poncho de lana y uno de paja,
Mula negra, alforja y cincha;
Tranca-fio, un ligá, sobrecarga,
Y un cencerro, guía del camino.
Arreando mi gente trabaja,
En el duro trabajo de las tropas!
Por arriero conozco los atajos,
Corredores y los pasos de los ríos.
En invierno, piñón en el fogón,
Nudo de pino para espantar el frío.
En el pino balanceando la rama
¡Escucho rugir un mono!
Tropillando escucho los sonidos del pago
¡Sinfonía campera, orquestando!
Sabias cantando con ternura.
Las tirivas en bandada alardeando!
Al regreso una sonrisa amplia
Si escucho a las curucacas cantando!
¡El sonido de las tropas me encanta!
Porque fui un niño criado en la estancia.
Recuerdo que se agranda,
Al recordar a mi abuelo arriero,
Por eso mi alma canta
¡Cuando escucho el golpear de un cencerro!
Paso lento de la tropa pesada,
El puntero ya se fue adelante,
De carretero chirriando en el camino,
Haciendo fuego para los que vienen después.
Picar charque en carona sovada,
¡Escuchando a lo lejos los gritos de arreo de bueyes!
Soy arriero, criado en la faena
Diferente a esta vida de ahora
Cuando se escuchaba al amanecer del día
Sonidos de espuelas y de espuelas!
Era ladrido de perros, relinchos,
Y el mugido del ganado campo afuera!
Estos sonidos de urracas y seriemas;
De cigarras, baitaca y tirivas,
Sinfonía campera y suprema
De estos campos y selvas nativas...
Hasta el mugido de la tropa es un poema,
Para aquellos que vivieron por las comitivas!
Escrita por: Jones Andrei Vieira / Ramiro Amorim