Maria Madalena
Maria Madalena que pecava
E praticava coisas contra Deus
Mas uma nuvem negra de tristeza
Podia se notar nos olhos seus
Até que um dia foi surpreendida
E perseguida foi com mui rancor
E os que a perseguiam a levaram
Aonde se encontrava o Senhor
Seus rudes agressores proclamavam
A implacável lei de Moisés
Senhor esta infame pecadora
Merece a morte por penas crueis
Porque Senhor na lei está escrito
Ao vil e ao pecador apedrejai
E Tu se és o Mestre, que faremos?
Queremos praticar a lei do Pai
E Cristo respondeu com segurança
Se ninguém tem pecado dentre vós
Podeis iniciar esta vingança
Fazei-a padecer castigo atros
E nenhum deles mais teve coragem
De erguer contra Maria nem a mão
E um a um dali se retiraram
Abandonando as pedras pelo chão
E Cristo levantando os olhos meigos
Profere com bondade a indagação
Mulher aqueles homens que queriam
Apedrejar teu corpo aonde estão?
E disse Madalena humildemente
Se foram meu Senhor, estou em paz
E disse Cristo: Nem Eu te condeno
Assim agora vai, não peques mais
María Magdalena
María Magdalena que pecaba
Y practicaba cosas contra Dios
Pero una nube negra de tristeza
Se podía notar en sus ojos
Hasta que un día fue sorprendida
Y perseguida con mucho rencor
Y los que la perseguían la llevaron
Donde se encontraba el Señor
Sus rudos agresores proclamaban
La implacable ley de Moisés
Señor, esta infame pecadora
Merece la muerte por penas crueles
Porque Señor, en la ley está escrito
Al vil y al pecador apedread
Y Tú, si eres el Maestro, ¿qué haremos?
Queremos practicar la ley del Padre
Y Cristo respondió con seguridad
Si ninguno de vosotros tiene pecado
Podéis iniciar esta venganza
Hacedla padecer castigo atroz
Y ninguno de ellos tuvo más coraje
De levantar contra María ni la mano
Y uno a uno se retiraron de allí
Abandonando las piedras por el suelo
Y Cristo levantando los ojos tiernos
Pronuncia con bondad la pregunta
Mujer, ¿dónde están aquellos hombres
Que querían apedrear tu cuerpo?
Y María Magdalena humildemente dijo
Si se fueron, mi Señor, estoy en paz
Y Cristo dijo: Yo tampoco te condeno
Así que ve ahora, no peques más