Soneto Do Asfalto
Um sol tão fino de sujar os olhos
E a mão suja na tinta da flanela.
Ou de arranhar todas as janelas
Que nem faltasse asfalto pra pisar.
Se for trocar suor por mais moedas.
Que todo osso é pra morder
E toda raiva é pra gritar
Sem nome o corpo joga as sombras sobre a tarde.
E um automóvel imóvel dócil à luz vermelha
Espera a cada fim que passe o próprio medo
No brilho riso aberto ao beijo do cigarro
Da mão levando a ira em aço pelos dedos
aponta, empurra, fura, mata a sede
Afaga um pouco a alma e acalma a fome
Soneto del Asfalto
Un sol tan fino que ensucia los ojos
Y la mano sucia en la tinta del paño.
O rasguñar todas las ventanas
Como si faltara asfalto para pisar.
Si vas a cambiar sudor por más monedas.
Que cada hueso es para morder
Y toda rabia es para gritar
Sin nombre el cuerpo arroja sombras sobre la tarde.
Y un automóvil inmóvil dócil a la luz roja
Espera que al final pase el propio miedo
En el brillo de la risa abierta al beso del cigarrillo
De la mano llevando la ira en acero por los dedos
apunta, empuja, perfora, mata la sed
Acaricia un poco el alma y calma el hambre
Escrita por: Antonio Filho / Gledson Rocha