Regue-se
Se, um dia, a poesia me sumir da veia
E o senso das metáforas morrer no ar,
Terei a sensação da alma que incendeia
E o grande mal dos loucos que não podem amar
Terei que proibir-me do reggae e de ti,
Na introspecção, mergulharei de cara.
Me esconderei dos sonhos, perderei a tara
E, se me perguntarem, direi que morri.
As cordas do ovation irão rebentar!
A voz, presa no peito, fraca, calará.
E os mal tocados tons, logo, vão se esquecer
E, quando me lançares ares de piedade,
Me esconderei de mim, ante a cruel verdade,
Serei a sepultura do meu podre ser.
Regue-se
Si, un día, la poesía desaparece de mis venas
Y el sentido de las metáforas muere en el aire,
Sentiré el alma arder
Y el gran mal de los locos que no pueden amar.
Tendré que prohibirme el reggae y a ti,
En la introspección, me sumergiré de lleno.
Me esconderé de los sueños, perderé la obsesión
Y, si me preguntan, diré que morí.
¡Las cuerdas de la ovation se romperán!
La voz, atrapada en el pecho, débil, callará.
Y los mal tocados tonos, pronto, se olvidarán.
Y cuando me muestres compasión,
Me esconderé de mí, ante la cruel verdad,
Seré la tumba de mi ser podrido.
Escrita por: Lamartine Passos