O happy dames
O Happy dames, that may embrace
The frute of your delight,
Help to bewaile the wofull case,
And eke the heauy plight
Of me, that wonted to reioyce [5]
The fortune of my pleasant choyce:
Good Ladies, help to fill my moorning voyce.
In ship, freight with rememberance
Of thoughts, and pleasures past,
sailes that hath in gouernance [10]
My life, while it wil last:
With scalding sighes, for lack of gale,
Furdering his hope, that is his sail
Toward me, the swete port of his auail.
Alas, how oft in dreames I se [15]
Those eyes, that were my food,
Which somtime so delited me,
That yet they do me good.
Wherwith I wake with his returne,
Whose absent flame did make me burne. [20]
But when I find the lacke, Lord how I mourne?
When other louers in armes acrosse,
Reioyce their chiefe delight:
Drowned in teares to mourne my losse,
I stand the bitter night, [25]
In my window, where I may see,
Before the windes how the cloudes flee.
Lo, what a mariner loue hath made me.
And in grene waues when the salt flood
Doth rise, by rage of winde: [30]
A thousand fansies in that mood
Assayle my restlesse mind.
Alas, now drencheth my swete fo,
That with the spoyle of my hart did go,
And left me but (alas) why did he so? [35]
And when the seas waxe calme againe,
To chase fro me annoye.
My doutfull hope doth cause me plaine:
So dreade cuts of my ioye.
Thus is my wealth mingled with wo, [40]
And of ech thought a dout doth growe,
Now he comes, will he come? alas, no no
Oh, damas felices
Oh, damas felices, que pueden abrazar
El fruto de su deleite,
Ayuden a lamentar el caso lamentable,
Y también la pesada situación
De mí, que solía alegrarme
La fortuna de mi elección placentera:
Buenas damas, ayuden a llenar mi voz de duelo.
En barco, cargado de recuerdos
De pensamientos y placeres pasados,
Navega bajo el gobierno
De mi vida, mientras dure:
Con suspiros ardientes, por falta de viento,
Impulsando su esperanza, que es su vela,
Hacia mí, el dulce puerto de su provecho.
Ay, cuántas veces en sueños veo
Esos ojos, que eran mi alimento,
Que alguna vez me deleitaron tanto,
Que aún me hacen bien.
Con los que despierto con su regreso,
Cuya llama ausente me hacía arder.
Pero cuando encuentro la falta, ¡Señor, cómo lamento!
Mientras otros amantes en brazos cruzados,
Se regocijan en su mayor deleite:
Ahogada en lágrimas por lamentar mi pérdida,
Permanezco en la amarga noche,
En mi ventana, donde puedo ver,
Cómo las nubes huyen ante los vientos.
Mira, en qué marinero me ha convertido el amor.
Y en olas verdes cuando la marea salada
Se levanta, por la furia del viento:
Mil fantasías en ese estado
Asaltan mi mente inquieta.
Ay, ahora se sumerge mi dulce amor,
Que con el despojo de mi corazón se fue,
Y me dejó solo (ay), ¿por qué lo hizo?
Y cuando los mares se calman de nuevo,
Para alejar de mí la molestia.
Mi esperanza dudosa me hace lamentar:
Así el temor corta mi alegría.
Así se mezcla mi riqueza con dolor,
Y de cada pensamiento surge una duda,
¿Ahora viene, vendrá? Ay, no, no