L'Orizzonte (Di Una Donna Sola)
Mangiano spesso da sole
e si domandano perché;
e quasi si sentono in colpa
se si avventurano per bere un caffè.
Parlano ancora di voli
che non prendono quasi mai
ed hanno paura del tempo,
perché il tempo ti sa guardare in faccia.
Ed hanno gli occhi all'orizzonte
ma non vanno via,
combattute tra il presente
e la malinconia.
Ma il mondo non aspetta ancora:
guardi indietro e già domani è qui.
Ci sono donne così,
ci sono vite così.
Perdono troppe occasioni:
non vogliono sbagliare più.
Piangono a certe canzoni:
errori di gioventù.
Scrivono lettere lunghe
che non mandano quasi mai
ed hanno il colore del vento,
perché è il vento che porta più lontano.
L'orizzonte si addormenta
prima di noi due
e scopri quella luce spenta
tra le braccia sue.
Tu non sei cambiata ancora;
guardi indietro e mi ritrovi qui.
Sei una donna così,
con un amore così.
E nascondono i pensieri
nel silenzio,
tra le ombre e i desideri.
E gli amici più sinceri
non telefonano più,
perché quando eri felice
non telefonavi tu.
L'orizzonte ci risveglia
quando lo vorrai
e anche se il tuo amore sbaglia
lo perdonerai.
Se qualcuno sta aspettando,
guardi indietro e lo ritrovi qui.
Per una donna così,
un orizzonte così
El Horizonte (De Una Mujer Sola)
Mujeres que a menudo comen solas
y se preguntan por qué;
y casi se sienten culpables
si se aventuran a tomar un café.
Hablan aún de vuelos
que rara vez toman
y tienen miedo del tiempo,
porque el tiempo sabe mirarte a la cara.
Y tienen los ojos en el horizonte
pero no se van,
combatidas entre el presente
y la melancolía.
Pero el mundo no espera más:
miras atrás y mañana ya está aquí.
Hay mujeres así,
hay vidas así.
Perdieron demasiadas oportunidades:
no quieren equivocarse más.
Lloran con ciertas canciones:
errores de juventud.
Escriben largas cartas
que casi nunca envían
y tienen el color del viento,
porque es el viento el que lleva más lejos.
El horizonte se duerme
antes que nosotros dos
y descubres esa luz apagada
entre sus brazos.
Tú no has cambiado aún;
miras atrás y me encuentras aquí.
Eres una mujer así,
con un amor así.
Y esconden los pensamientos
en el silencio,
entre las sombras y los deseos.
Y los amigos más sinceros
ya no llaman,
porque cuando estabas feliz
no llamabas tú.
El horizonte nos despierta
cuando lo desees
y aunque tu amor se equivoque
lo perdonarás.
Si alguien está esperando,
miras atrás y lo encuentras aquí.
Para una mujer así,
un horizonte así
Escrita por: Enrico Ruggeri