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El Sauce y el Río

Equilibrium

Die Weide Und Der Fluß

Grün und still so lag die Heide,
Uferböschung, alte Weide.
Bog sich tief nun Jahr um Jahr,
Zu stillen Wassern, kalt und klar.

Wo da tief in Grundes Dunkel,
Großer Augen Wehmuts Funkeln.
Schimmert hoch nun Jahr um Jahr,
Auf graues, langes Weidenhaar.

Weide, alte Weide!

Herbst zog ein in grüne Heiden.
Klamm die Böhe, Blättertreiben.
Kurz ward bald das Licht der Tage,
'Zählt bis heut der Weide Sage.

Unbeirrt doch waren beide,
Stumm die Blicke, Trauerweide.
Nie zu fassen ihre Bürde,
Nie zu brechen einer Würde.

Weide, Trauerweide!

Hörst du das Lärmen in den Tiefen der Heide?
Das Brechen, das Reißen, Verbrennen der Zweige.
Die Äxte, sie hacken, das Holz es zersplittert.
Die Donner, sie grollen ihr tiefstes Gewitter!

Das Wasser, es schäumet, gepeitscht sind die Wogen,
Hilflos, so starrt sie und sieht auf das Morden.
Geschlagen von Trauer das Funkeln erkaltet,
Getragen von Wagen die Weide entgleitet...

Winter wars, nach vielen Jahren,
Kam ein Boot herangefahren.
Friedlich zog der hölzern Kahn,
Am Ufer seine Bahn.

Dunkel schoss aus tiefen Ranken,
Eingedenkt der grauen Planken,
Brach sie Kiel, es sank der Bug,
Das Wasser hart ans Schilfrohr schlug.

Und so schlang sie und so zwang sie und so zog sie sie herab.
Und so schlang sie und so zwang sie alle in ihr kaltes Grab.

El Sauce y el Río

Verde y tranquila yacía la pradera,
Orilla empinada, viejo sauce.
Se doblaba profundamente año tras año,
Hacia aguas tranquilas, frías y claras.

Donde en lo profundo de la oscuridad del fondo,
Brillaba la tristeza de grandes ojos.
Ahora brilla alto año tras año,
Sobre el largo y gris cabello del sauce.

Sauce, viejo sauce!

El otoño llegó a las verdes praderas.
Húmedo el barranco, hojas revoloteando.
Pronto se hizo corta la luz de los días,
Hasta hoy cuenta la leyenda del sauce.

Inquebrantables ambos estaban,
Silenciosas las miradas, sauce de duelo.
Nunca poder comprender su carga,
Nunca romper su dignidad.

Sauce, sauce de duelo!

¿Escuchas el estruendo en lo profundo de la pradera?
El crujir, el romper, la quema de las ramas.
Los hachas, cortan, la madera se astilla.
Los truenos retumban su tormenta más profunda!

El agua espumea, azotadas las olas,
Impotente, ella mira fijamente y ve la matanza.
Golpeado por el duelo, el brillo se enfría,
Llevado por carros, el sauce se desliza...

Era invierno, después de muchos años,
Llegó un bote acercándose.
Pacíficamente avanzaba la barca de madera,
Por la orilla seguía su camino.

Oscuridad brotó de las profundas enredaderas,
Recordando las grises tablas,
Se rompió la quilla, se hundió la proa,
El agua golpeó fuertemente contra el junco.

Y así los envolvió, los forzó y los arrastró hacia abajo.
Y así los envolvió, los forzó a todos en su fría tumba.

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