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Sabiduría

Ethereal Pandemonium

Wisdom

The Mother of all knowledge, the book of my disguise,
Whence doeth come the storm that I can't see?
A dusk-flame reborn whom whirlwinds obey
Just thousand more years elements decay
And whither then it pass' crestfallen poetry?

Of earth and oceans, sky and lightning, we are born
All four quite distant, still the mixis of the apeyron,
Self-battled odyssey, the spiral to the core
Of the thought that no human ever thought before...

The maze with thousand spotlights, heroic is the one
To walk is straight as the mountain path alone,
Pass the shapes, lost in circles run
Searching not for the moon nor sun,
They seek the words to describe, the wisdom's sacred spawn.

Of earth and oceans, sky and lightning, we are born
All four quite distant, still the mixis of the apeyron,
Self-battled odyssey, the spiral to the core
Of the thought that no human ever thought before...

Ever thought before,
Spiral to the core,
Settling the score,
Spiral to the core.

Pozrime si do oèi. Sme Hyperborejci - vieme az prilis dobre, ako zijeme bokom.
"Ani po susi, ani po vode nenajdes cesty k Hyperborejcom": to vedel onas uz Pindaros.
Mimo sever, mimo ¾ad, mimo smr - nas zivot, nase sastie...
Objavili sme sastie, pozname cestu, nasli sme vychodisko zcelych tisicroèi labyrintu.
Kto inak ho nasiel?
Moderny èlovek snad? - "Neviem odkia¾ kam, som vsetkym, èo nevie, odkia¾ kam" - vzdycha moderny èlovek... Touto modernosou sme stonali, zhnitym mierom, zbabelym kompromisom, vsetkou cnostnou neèistotou moderneho Ano a Nie.
Tato tolerancia alargeur srdca, ktora vsetko "odpusa", pretoze vsetko "chape", to pre nas scirocco.
Radsej v¾ade zi, nez medzi modernymi cnosami a inymi juznymi vetrami!
Formula nasho sastia: jasne Ano, Nie, priama linia, cie¾...

We chase the raindrops by the chalices of wine,
Cockroaches in the dirt is what we call goodwill divine,
Confused and mislead, the pathfinders of destiny,
On the ladders to the higher principles...

Sabiduría

La Madre de todo conocimiento, el libro de mi disfraz,
¿De dónde viene la tormenta que no puedo ver?
Una llama crepuscular renacida a la que obedecen los torbellinos
Solo mil años más elementos se descomponen
¿Y hacia dónde pasa entonces la poesía abatida?

De la tierra y los océanos, el cielo y los relámpagos, nacemos
Los cuatro bastante distantes, aún la mezcla del apeirón,
Odisea de batallas internas, la espiral hacia el núcleo
Del pensamiento que ningún humano pensó antes...

El laberinto con mil focos, heroico es aquel
Que camina recto como el sendero de la montaña solo,
Pasando las formas, perdidos en círculos corren
Buscando no la luna ni el sol,
Buscan las palabras para describir, la descendencia sagrada de la sabiduría.

De la tierra y los océanos, el cielo y los relámpagos, nacemos
Los cuatro bastante distantes, aún la mezcla del apeirón,
Odisea de batallas internas, la espiral hacia el núcleo
Del pensamiento que ningún humano pensó antes...

Nunca pensado antes,
Espirar hacia el núcleo,
Aclarando el marcador,
Espirar hacia el núcleo.

Miremos a los ojos. Somos hiperbóreos - sabemos demasiado bien cómo vivimos al margen.
"Ni por tierra ni por agua encontrarás el camino a los hiperbóreos": eso lo sabía Onas ya desde Píndaro.
Más allá del norte, más allá del sur, más allá de la muerte - nuestra vida, nuestra felicidad...
Hemos descubierto la felicidad, conocemos el camino, hemos encontrado la salida del laberinto de mil siglos.
¿Quién más lo ha encontrado?
¿Acaso el hombre moderno? - "No sé de dónde vengo, soy todo lo que no sabe de dónde viene" - suspira el hombre moderno... Con esta modernidad nos hemos convertido, con la paz podrida, con el cobarde compromiso, con toda la virtuosa impureza del moderno Sí y No.
Esta tolerancia de ancho corazón, que todo "perdona", porque todo "comprende", eso es para nosotros el siroco.
¡Mejor buscar en todas partes que entre las virtudes modernas y otros vientos del sur!
La fórmula de nuestra felicidad: un claro Sí, No, línea recta, objetivo...

Perseguimos las gotas de lluvia con los cálices de vino,
Cucarachas en la suciedad es lo que llamamos divina bondad,
Confundidos y engañados, los exploradores del destino,
En las escaleras hacia los principios superiores...