From The Northern Wallachian Forest. Tyranny Returns
Harness the black steed... Aye, my liege
May the night and fog be my veil
As I carry the word to the forest citadel
That the lord on exile may arise
The fullmon stained crimson over the realm
Traces of terror, impaled greet from villages, hills
Shade of the grey castle, like shroud of fear, the folk benumbed
Tales hover of morbid godless rites, heretic acts
The tyrant holds the kingdom
With iron embrace
Still holds sword and shield
Against outlandish thread
The folk's grief becomes wrath, confederacy grows
Unawared the grim lord made the realm an unbroken stronghold
The greedy lords from the south dare not cross the bounds
They crave to behold the tyrant fall
And stir up the flame of insurgence
For the blind crowd own destruction
A requiem for northern Wallachia
The threads of betrayal extend
Messengers tramp in the woods
Town alleys, the evening whispers
The lord on exile awaits
At last the signals resounded
Messages delivered, blaze aroused
Many fell to banish the fierce lord
And pyres of retribution gleam
Among choirs of rejoice
And content gaze from the south
Among thunder of forges and kettle drums
Heralding the war...
Forgotten are the wounds set by foreign swords
When own stakes and gallows grow
The price of throwing chains may be the shield's decay
One day the tyrant summoned will return in glory...
Desde el Bosque Valaco del Norte. La Tirania Regresa
Domando al corcel negro... Sí, mi señor
Que la noche y la niebla sean mi velo
Mientras llevo la palabra a la ciudadela del bosque
Para que el señor en el exilio pueda surgir
La luna llena manchada de carmesí sobre el reino
Rastros de terror, aldeas empaladas saludan desde los pueblos, colinas
Sombra del castillo gris, como sudario de miedo, el pueblo entumecido
Historias flotan de ritos impíos y actos herejes
El tirano sostiene el reino
Con un abrazo de hierro
Todavía sostiene espada y escudo
Contra la amenaza extranjera
El dolor del pueblo se convierte en ira, la confederación crece
Sin darse cuenta, el sombrío señor convirtió el reino en una fortaleza inexpugnable
Los codiciosos señores del sur no se atreven a cruzar los límites
Anhelan ver caer al tirano
Y avivar la llama de la insurgencia
Para la ciega multitud su propia destrucción
Un réquiem para Valaquia del norte
Los hilos de la traición se extienden
Mensajeros caminan por los bosques
Calles de la ciudad, los susurros de la noche
El señor en el exilio espera
Finalmente los señales resonaron
Mensajes entregados, la llama encendida
Muchos cayeron para desterrar al feroz señor
Y las hogueras de la retribución brillan
Entre coros de alegría
Y miradas satisfechas desde el sur
Entre el estruendo de las forjas y tambores
Anunciando la guerra...
Olvidadas están las heridas causadas por espadas extranjeras
Cuando las propias estacas y horcas crecen
El precio de arrojar cadenas puede ser la decadencia del escudo
Un día el tirano convocado regresará en gloria...