De Volta da Palmeira
Dois campeiros... linda estampa! cada qual
No seu gateado.
O mesmo baio coleira, que é mais que um
Cusco... é um soldado!
Pelo horizonte dos tosos rebolcam raios de sol,
Pra depois sangrar de verde a geada que é um
Lençol.
A manhã bate o cincerro, acordando a
Invernada,
Quero-queros montam guarda, corujas buscam
A toca.
Os dois cavalos troteando... abanando os
Quatro galhos
- lembram o flete de um baralho se um
Esporeio provoca!
Novilhada azebuada encordoa pra porteira
Nos comandos da açoiteira e dos assobios em
Clarim.
O vento vai olfateando cheiro de gado e de
Terra
Da guerra xucra dos cascos por sobre a tez do
Capim!
Já na estrada a tropa marcha com mugidos por
Sinuelo,
Enquanto com seus panãouelos garças tremulam
No céu.
Se um dos pingos estreleia, um fio de baba se
Entona
Prateando a lona da carona e a aba larga do
Chapéu.
- olha a ponta!... ecoa um grito... não demora
Chega ao rio,
Que nunca foi do feitio perder um boi na
Corrente.
Retumbam os peitos na água, serpenteiam
Fios de lombo
E um covarde leva um tombo negando o passo
Por frente!
No viço do sobreano chegam à margem de lá...
Nas puas dos gravatás a novilhada se topa.
Logo adiante na pastagem, cumprirão o mesmo
Fado
De quem é gado e assim vive seu ciclo de tropa.
E a palmeira da invernada só na lembrança
Acompanha...
...talvez cederá seus braços pra alguma teia de
Aranha...
Ou pela silhueta de cruz seja um altar de interior
Pra um pagão orar suas penas ao cruzar no
Corredor!
De Regreso de la Palma
Dos gauchos... hermosa estampa! cada uno
En su caballo gateado.
El mismo bayo con collar, que es más que un
Perro... es un soldado!
Por el horizonte de los cardos brillan rayos de sol,
Para luego sangrar de verde la escarcha que es una
Sábana.
La mañana golpea el cencerro, despertando al
Hato,
Teros montan guardia, lechuzas buscan
La madriguera.
Los dos caballos trotando... moviendo las
Cuatro patas
- recuerdan al truco de un naipe si un
Espuelazo provoca!
La tropa de novillos encordona hacia la tranquera
En los mandos del rebenque y de los silbidos en
Clarín.
El viento va olfateando olor a ganado y a
Tierra
De la guerra salvaje de los cascos sobre la piel del
Pasto!
Ya en el camino la tropa marcha con mugidos por
Sinuelo,
Mientras con sus pañuelos garzas ondean
En el cielo.
Si uno de los caballos relincha, un hilo de baba se
Entona
Plateando la lona de la carpa y el ala ancha del
Sombrero.
- ¡mira la punta!... resuena un grito... no tarda
Llega al río,
Que nunca fue de la costumbre perder un buey en
La corriente.
Retumban los pechos en el agua, serpentean
Cuerdas de lomo
Y un cobarde se cae negando el paso
Por delante!
En el verdor del verano llegan a la orilla de allá...
En las espinas de los yuyos la tropa se encuentra.
Pronto más adelante en el pastizal, cumplirán el mismo
Destino
De quien es ganado y así vive su ciclo de tropa.
Y la palmera del hato solo en el recuerdo
Acompaña...
...tal vez cederá sus brazos para alguna tela de
Araña...
O por la silueta de cruz sea un altar de campo
Para un pagano rezar sus penas al cruzar en el
Corredor!
Escrita por: Marcio Nunes Correa