Do Que a Tarde Não Vê
Parece até que as figueiras
Chovem nos galhos copados
E que os cavalos da encilha
Já vem de lombo suado
Bailam as franjas do poncho
Em contraponto as do baio
Talvez tremendo de frio
Neste finzito de maio.
Cada pisada do pingo
Cruzando verdes caminhos
Rouba o orvalho do campo
Para cintilar os machinhos
Cachorros molham o faro
Buscando não sei o que
E a manhazita redobra
A luz que à tarde não vê
Os choramingos do basto
Se calam por um instante
E as botas mudam de cor
No porteirão mais adiante.
O sereno por ciúmes vai
Tenteando nessa hora
Por sementes de ferrugem
Sobre o lume das esporas.
Três anteontem foi a chuva
Que afogou marcas de cascos
Hoje o sol é quem mateia
A seiva que vem do pasto
Mas lá na costa do mato
O serenal ainda brilha
E mostra antes do cusco
Onde se entoca as novilhas
O sereno cobra o preço
De quem lhe pisa por cima
Essa é uma grande verdade
Que as alpargatas confirmam
Os choramingos do basto...
Lo que la tarde no ve
Parece como si las higueras
Llovieran en las ramas frondosas
Y que los caballos del arnés
Ya vienen con el lomo sudado
Bailan las franjas del poncho
En contrapunto a las del bayo
Tal vez temblando de frío
En este fin de mayo
Cada pisada del caballo
Cruzando verdes caminos
Roba el rocío del campo
Para hacer brillar los machos
Los perros mojan el hocico
Buscando no sé qué
Y la madrugada redobla
La luz que la tarde no ve
Los gemidos del basto
Se callan por un instante
Y las botas cambian de color
En el portón más adelante
El rocío por celos va
Tanteando en esa hora
Por semillas de herrumbre
Sobre el fuego de las espuelas
Tres días atrás fue la lluvia
Que ahogó huellas de cascos
Hoy el sol es quien marca
La savia que viene del pasto
Pero allá en la costa del monte
El rocío aún brilla
Y muestra antes del amanecer
Dónde se esconden las terneras
El rocío cobra el precio
De quien lo pisa por encima
Esta es una gran verdad
Que las alpargatas confirman
Los gemidos del basto...