Meninas da cidade
São 12 pancadas, 12 badaladas
Sol a pino, a telha vã
Esquenta o pó da minha casa
Esquenta a bilha d'água
De tanto que ferve na minha mão
Agulha e pano, armas de todo dia
Na minha mão
Tesoura e fé
E pé
na mesma tábua em falso
Destino e pé descalço
Desde manhã sentada e presa aqui
Rasgando as sedas das rainhas
Os brancos das donzelas
Que no escuro da cidade alguém há de despir
Ninguém verá tão belas
Filhas da falsidade
A vila é tão pequena e infeliz sem elas que...
Que são doze pancadas,
são doze ruelas
Que desgraçadamente sempre vão dar
Numa mesma praça seca, de noite suspirada,
De noite tão imensamente farta das paixões do dia.
De noite suficientemente larga pras bandalharias.
Meninas que se vêem chegando aqui:
cinturas ainda finas;
medir felicidade.
No rosto a marca dos batons
das senhoras de bem, as damas da cidade.
No peito arfante
O roxo das mordidas mais ferozes
Filhos da mesma terra,
andantes e viajores,
rapazes e senhores de mais realidade.
São doze pancadas, já são doze dadas.
A lua a pino,
e eu já sei que vou entrar na madrugada
rematando bainhas,
pregando rendas que amanhã vai ser o baile das rainhas.
Amanhã já se sabe que elas vão fazer a história da cidade.
São muito Cinderelas.
Chicas de la ciudad
Son 12 golpes, 12 golpes
Sol a pin, el vano azulejo
Calentar el polvo de mi casa
Calentar el tanque de agua
De tanto que hierve en mi mano
Aguja y tela, armas de uso diario
En mi mano
Tijeras y fe
Y el pie
en el mismo tablero falso
Destino y descalzo
Desde la mañana sentado y pegado aquí
rasgando las sedas de las reinas
Los blancos de las doncellas
Que en la oscuridad de la ciudad alguien se desnudará
Nadie verá tan hermoso
Hijas de la falsedad
El pueblo es tan pequeño e infeliz sin ellos que
Es decir, doce latidos
hay doce callejones
Que vergonzosamente siempre dará
En la misma plaza seca, en la vista nocturna
Por la noche tan inmensamente cansado de las pasiones del día
Por la noche lo suficientemente amplia para los ladrones
Chicas que se ven venir aquí
cintura aún delgada
medir la felicidad
En la cara la marca de barras de labios
de las bellas damas, las damas de la ciudad
En el pecho ardiente
El púrpura de las mordeduras más feroces
Los niños de la misma tierra
vagabundos y viajeros
Chicos y caballeros de más realidad
Son doce golpes, ya son doce golpes
El pin-moon
y ya sé que voy a entrar al amanecer
fundas de fusilo
predicando encaje que mañana será el baile de la reina
Mañana ya se sabe que van a hacer la historia de la ciudad
Son muy Cenicienta