Morte Geométrica
Morte geométrica - além da noite, mil noites
VI VI VI - Somos o verbo
Chicote industrial / orgia de carne e metal
Funeral / As pragas da criação
Nós! Máquinas... genocida criação
E nós - Peste!
Como deuses: não há futuro
"Ô convoi solennel des soleils magnifiques,
Nouez et dénouez vos vastes masses d'or,
Doucement, tristement, sur de graves musiques,
Menez le deuil très-lent de votre soeur qui dort.
Les temps sont révolus! Morte à jamais, la Terre,
Après un dernier râle (où tremblait un sanglot!)
Dans le silence noir du calme sans écho,
Flotte ainsi qu'une épave énorme et solitaire.
Quel rêve! Est-ce donc vrai? Par la nuit emporté,
Tu n'es plus qu'un cercueil, bloc inerte et tragique
Rappelle-toi pourtant! Oh! l'épopée unique!...
Non, dors, c'est bien fini, dors pour l'éternité.
Ô convoi solennel des soleils magnifiques...
Et pourtant souviens-toi, Terre, des premiers âges,
Alors que tu n'avais, dans le spleen des longs jours,
Que les pantoums du vent, la clameur des flots sourds,
Et les bruissements argentins des feuillages."
[Jules Laforgue, Marche funèbre pour la mort de la terre, 1880]
Pangeia arde no caixão
Nos fornos de Yawé
Cicuta universal - Não há futuro!
Muerte Geométrica
Muerte geométrica - más allá de la noche, mil noches
VI VI VI - Somos el verbo
Látigo industrial / orgía de carne y metal
Funeral / Las plagas de la creación
¡Nosotros! Máquinas... creación genocida
Y nosotros - Peste
Como dioses: no hay futuro
'Oh solemne cortejo de soles magníficos,
Atad y desatad vuestras vastas masas de oro,
Suavemente, tristemente, sobre graves músicas,
Llevad el duelo muy lento de vuestra hermana que duerme.
¡Los tiempos han pasado! Muerta para siempre, la Tierra,
Tras un último estertor (donde temblaba un sollozo)
En el silencio negro de la calma sin eco,
Flota como un enorme y solitario naufragio.
¡Qué sueño! ¿Es acaso verdad? Por la noche llevado,
Ya no eres más que un ataúd, bloque inerte y trágico
¡Recuerda sin embargo! ¡Oh! ¡La epopeya única!...
No, duerme, todo ha terminado, duerme por la eternidad.
Oh solemne cortejo de soles magníficos...
Y sin embargo recuerda, Tierra, los primeros tiempos,
Cuando no tenías, en la melancolía de los largos días,
Sino los murmullos del viento, el clamor de las olas sordas,
Y los susurros plateados de las hojas.'
[Jules Laforgue, Marcha fúnebre por la muerte de la tierra, 1880]
Pangea arde en el ataúd
En los hornos de Yawé
Cicuta universal - ¡No hay futuro!