Maria Triste
Tinha um xaile sobre os ombros encurvados
E um sorriso a traír a sua idade
Nos seus olhos meios tristes e enrugados
Tinha a sombra atormentada da saudade
Sobre os pés que se arrastavam mal calçados
O seu corpo deformado p’la idade
Sem pudor se deu a vida
Num destino encruzilhado
Maria triste cumpriu seu fado
Foi a mãe de quatro filhos e o fado
O sustento a sustentar-lhe a pobre vida
O seu homem de feitio endiabrado
Foi levado ainda novo, á flor da vida
Quatro filhos deixou ele a seu cuidado
E o alento a suavizar-lhe a alma ferida
Sua voz nocturna sombra esmaecida
Paira ainda com encanto perfumado
Na memória dos poetas, cuja a vida
Partilhou num timbre intenso e magoado
E nas noites da cidade adormecida
Há quem pense ouvir-lhe a voz cantando um fado
María Triste
Tenía un chal sobre los hombros encorvados
Y una sonrisa traicionando su edad
En sus ojos medio tristes y arrugados
Tenía la sombra atormentada de la añoranza
Sobre los pies que arrastraban mal calzados
Su cuerpo deformado por la edad
Sin pudor se entregó a la vida
En un destino cruzado
María triste cumplió su destino
Fue madre de cuatro hijos y el destino
El sustento para mantener su pobre vida
Su hombre de carácter endiablado
Fue llevado aún joven, en la flor de la vida
Cuatro hijos dejó a su cuidado
Y el aliento para suavizar su alma herida
Su voz nocturna sombra desvanecida
Aún se cierne con encanto perfumado
En la memoria de los poetas, cuya vida
Compartió en un tono intenso y dolorido
Y en las noches de la ciudad adormecida
Hay quienes creen escuchar su voz cantando un fado
Escrita por: Jorge Fernando