Diario de Bordo
Graças a Deus amanheceu mais um dia.
Estou vivo rezo pela minha família.
No decorre de cada hora a noticia.
Diário de bordo de uma periferia.
A cabreragem acontece na madrugada.
O alvo o boteco o inferninho da quebrada.
Eu estou esperto atento e bem ligeiro.
Pra ladrão eu sou ladrão e estou cabreiro.
Eu ando por aqui sem pisar na bola.
A vida na favela é foda quem vacila morre.
Na sorte segura cana ou cadeira de roda.
O mano se adianta faz a correria se desdobra.
Melhorar piorar de vida você escolhe.
Vender droga é melhor morrer pobre.
Meu futuro estou semeando eu to que planto.
Quero colher frutos bons por onde ando.
Samambaia sul, norte Ceilândia, recanto.
Seja bem vindo ao nosso cotidiano.
Drogas mortes assaltos seqüestros relâmpagos.
Atrativo para classe rica colunista de jornais.
Motivo de reeleição de Roriz abuso de policial.
Desacato e abandono e aqui na vila estrutural.
Humilhação e respeito é pagação de pau.
A ruindade esta na rua de tatuagens na fissura.
No descarrego de problemas malandro segura.
Vejo sangue e esgoto no chão tudo aqui se mistura.
Maluco roda o tambor conta os caroço lixa a agulha.
Não adianta pedir calma ladrão o pesadelo continua.
Não seja mais um em um diário.
Bem vindo o bordo do carro funerário.
Eu canto a paz.
A justiça só Deus faz.
O silencio da quebrada.
Periferia de luto na madrugada.
O que esta certo ou continua errado.
Sou a sede de justiça seu advogado.
Mais um capítulo de uma vida escrita no diário.
O sistema fecha as portas falta trabalho.
Vários pensamentos loucos resume o que falo.
A noticia não é novidade, guerra favela o trafico.
Condições de vida que não são favoráveis.
Sem luz ou escola falta água a situação é precária.
A fila do leite e do pão esmola é nossa cara.
Tática de um governo ladrão é a cesta básica.
Continua a miséria por promessas agente paga.
Seu viaduto não ganha voto muito menos sua praças.
Não me fale de violência sua segurança aqui falha.
Lei seca que piada toque de recolher na noitada.
O tempo passa mano mais na favela nada muda.
Se o bicho pega meu povo sempre leva a culpa.
Somos o motivo da violência a bala que derruba.
A faca que faz refém a vitima de estupro.
No resumo da pobreza novamente somos o assunto.
Medo e terror o que predomina aqui e o luto.
Viver na correria e não cair em descuido.
Tem mano venenoso ousado com a arma e perigoso.
A justiça vem rápida dois tiros na cara um no olho.
Por essas merdas já vi muito neguinho morto.
Por divida de boteco ou por muito pouco.
Viciado na boca vai empenhorando seus roubos.
Por falta de infra estrutura quem sofre é o povo.
Por isso truta o peixe sempre morre pela boca.
Não seja mais um em um diário.
Bem vindo o bordo do carro funerário.
Eu canto a paz.
A justiça só Deus faz.
O silencio da quebrada.
Periferia de luto na madrugada.
Tanto argumento ruim em quem vamos acreditar.
A escravidão não acabou só na maneira de pensar.
Exploração de menor tem em todo lugar.
Vender adesivo no ônibus onde isso vai para.
A mãe nos trapos com os filhos nos braços.
Pedir esmola já se tornou seu trabalho.
Catar papelão mais uma profissão no mercado.
O flanelinha no estacionamento que vigia seu carro.
O dia inteiro no sol por apenas 0,50 centavos.
Se não pagar agora na próxima eu risco a lata.
Mais ai estou cansado de ver o moleque no sinal.
Com o colete do correio vendendo jornal.
Usando a imagem do menor para fazer comercial.
Ainda dizem que educação e respeito e fundamental.
O mano ta la vendendo churrasquinho.
Juntando seu salário em cada espetinho.
Sem apoio nossa luta é sempre sozinho.
Cada um e seu destino trilha seu caminho.
Meu preconceito esta dentro do ônibus sorrindo.
No conforto do banco e na TV pra granfino.
Engravatado de celular ou piranha se abrindo.
O playboy de bermuda florida e lupa da hb.
Com cabelo estilo pagodeiro tentando se aparecer.
E tanta merda que não da pra descrever.
Pro policial no fundo sentado eu mando se foder.
Mais um otario racista que insiste em me prender.
Ninguém nos respeita nem e ninguém vamos respeitar.
Que a justiça seja feita a quem usufruir da covardia.
Diário de bordo de uma periferia.
Não seja mais um em um diário.
Bem vindo o bordo do carro funerário.
Eu canto a paz.
A justiça só Deus faz.
O silencio da quebrada.
Periferia de luto na madrugada.
Diario de Bitácora
Gracias a Dios amaneció un nuevo día.
Estoy vivo, rezo por mi familia.
En el transcurso de cada hora, la noticia.
Diario de bitácora de una periferia.
La cabrería sucede en la madrugada.
El objetivo, el bar, el antro de la zona.
Estoy alerta, atento y muy rápido.
Para ladrón, soy ladrón y estoy desconfiado.
Ando por aquí sin meter la pata.
La vida en la favela es dura, quien falla muere.
En la suerte, sostiene caña o silla de ruedas.
El hermano se adelanta, hace la carrera y se desdobla.
Mejorar o empeorar la vida, tú eliges.
Vender droga es mejor que morir pobre.
Estoy sembrando mi futuro, cosecharé lo que siembro.
Quiero cosechar buenos frutos por donde vaya.
Samambaia sur, norte Ceilândia, recanto.
Bienvenido a nuestro cotidiano.
Drogas, muertes, asaltos, secuestros, relámpagos.
Atractivo para la clase rica, columnista de periódicos.
Motivo de reelección de Roriz, abuso policial.
Desacato y abandono, aquí en la vila estrutural.
Humillación y respeto, es pura adulación.
La maldad está en la calle, tatuajes en la adicción.
En el desahogo de problemas, el pillo se aguanta.
Veo sangre y desagüe en el suelo, todo se mezcla aquí.
El loco gira el tambor, cuenta los granos, lija la aguja.
No sirve pedir calma, ladrón, la pesadilla continúa.
No seas uno más en un diario.
Bienvenido al borde del carro fúnebre.
Yo canto la paz.
La justicia solo la hace Dios.
El silencio de la zona.
Periferia de luto en la madrugada.
Lo que está bien o sigue mal.
Soy la sed de justicia, tu abogado.
Otro capítulo de una vida escrita en el diario.
El sistema cierra las puertas, falta trabajo.
Varios pensamientos locos resumen lo que digo.
La noticia no es novedad, guerra en la favela, el tráfico.
Condiciones de vida que no son favorables.
Sin luz, sin escuela, falta agua, la situación es precaria.
La fila de la leche y del pan, la limosna es nuestra cara.
Táctica de un gobierno ladrón, la canasta básica.
Continúa la miseria por promesas que pagamos.
Tu viaducto no gana votos, mucho menos tus plazas.
No me hables de violencia, tu seguridad falla aquí.
Ley seca, qué broma, toque de queda en la noche.
El tiempo pasa, hermano, pero en la favela nada cambia.
Si la cosa se pone fea, mi gente siempre lleva la culpa.
Somos el motivo de la violencia, la bala que derriba.
El cuchillo que hace rehén a la víctima de violación.
En resumen de la pobreza, nuevamente somos el tema.
Miedo y terror, lo que predomina aquí es el luto.
Vivir a la carrera y no caer en descuido.
Hay hermano venenoso, osado con el arma y peligroso.
La justicia llega rápido, dos tiros en la cara, uno en el ojo.
Por estas mierdas, he visto a muchos negritos muertos.
Por deudas de bar o por muy poco.
El adicto en la boca va empeñando sus robos.
Por falta de infraestructura, quien sufre es el pueblo.
Por eso, trucha, el pez siempre muere por la boca.
No seas uno más en un diario.
Bienvenido al borde del carro fúnebre.
Yo canto la paz.
La justicia solo la hace Dios.
El silencio de la zona.
Periferia de luto en la madrugada.
Tantos argumentos malos, en quién vamos a creer.
La esclavitud no ha terminado, solo en la forma de pensar.
Explotación de menores, está en todas partes.
Vender calcomanías en el autobús, ¿hasta dónde llegaremos?
La madre en harapos con los hijos en brazos.
Pedir limosna se ha convertido en su trabajo.
Recoger cartón, otra profesión en el mercado.
El franelero en el estacionamiento que vigila tu auto.
Todo el día al sol por apenas 0,50 centavos.
Si no pagas ahora, la próxima vez rayo el auto.
Pero estoy cansado de ver al chico en el semáforo.
Con el chaleco del correo vendiendo periódicos.
Usando la imagen del menor para hacer comerciales.
Aún dicen que la educación y el respeto son fundamentales.
El hermano está allí vendiendo chuzos.
Acumulando su salario en cada pincho.
Sin apoyo, nuestra lucha siempre es solitaria.
Cada uno y su destino trazan su camino.
Mi prejuicio está dentro del autobús, sonriendo.
En la comodidad del asiento y en la TV para el ricachón.
De traje con celular o zorra abriéndose.
El niño rico con bermudas floridas y lupa de marca.
Con el pelo estilo pagodeiro tratando de destacar.
Y tanta mierda que no se puede describir.
Para el policía sentado al fondo, le mando a joder.
Otro idiota racista que insiste en arrestarme.
Nadie nos respeta, ni nadie vamos a respetar.
Que se haga justicia a quien se aproveche de la cobardía.
Diario de bitácora de una periferia.
No seas uno más en un diario.
Bienvenido al borde del carro fúnebre.
Yo canto la paz.
La justicia solo la hace Dios.
El silencio de la zona.
Periferia de luto en la madrugada.