Pobre Alma
Eis que ressurge na favela uma pobre alma.
Andando de pés no chão mal vestidos me fala.
Sou fissurado na cocaína, a única coisa que me acalma.
Um dia sem não sou ninguém, eu sinto falta.
A vida é correria é só tristeza meu trauma.
Pra mais um viciado morto o sistema bate palma.
Só deus pra esse tipo pois é ele quem salva.
Esse é apenas mais um dia pra essa pobre alma.
Ai mano aqui é diferente daí, pode crê.
Entre correria e mordomia entre eu e você.
A honestidade lava a alma a miséria faz sofre.
Sua ganância me da força o pensamento de vencer.
É raiva é ódio a lagrima que escorre.
Seu coração é de pedra, o meu é mais forte.
O vento sopra a seu favor, a favela me acolhe.
A justiça se faz somente para o filho pobre.
Nascer nestas condições agente não escolhe.
Crescer pedindo esmola ou roubar para comer.
Até quando vamos suportar é difícil entender.
Não vim pra pagar pecados sou mais eu não você.
Entre tempestade e tropeços eu ainda sou feliz.
Não acredito em milagres muito menos no Roriz.
De promessas em promessas agente morre aqui.
Eu já falei no diário e continuo a repetir.
A verdade engasga, amarga você vai sentir.
Moro em uma favela onde criei uma raiz.
Tenho meu barraco e meus amigos olha ai.
Vários chegados, tretas e minhas cicatriz.
Entre botecos e sinuca o problema mora ali.
O baralho te envolve a mulher e as bebidas.
O lance é o seguinte vamos ganhar o boy e fugir.
De louco pra louco o mundo aqui é paralelo.
Se o dólar esta em alta o pano fino sobe na favela.
Encostou mais um carro o boy vem buscar a merla.
Filho de doutor que me chama de senhor que merda.
Isso aqui não é filme de longa metragem nem novela.
E a vida real pobre alma um viciado a favela.
Quem procura acha mais um corpo encontrado na viela.
Uma mãe que chora e acende uma vela.
Uma pobre alma na escuridão.
A vida é uma viagem uma ilusão.
Uma pobre alma na escuridão.
Desperdício de inteligência eu vejo no ladrão.
Com plano de fuga no túnel foge do cadeião.
Qualquer motivo é um motivo de rebelião.
Pega o carcereiro faz refém queima o coxão.
Vamos negociar chama o governador e a televisão.
Eu quero transferência o presídio esta com super lotação.
Ai doutor a cada hora vai morrer um no pavilhão.
São horas de terror e pânico dentro da detenção.
A liberdade tão sonhada do detento acaba no caixão.
A família pede justiça ao responsável uma punição.
Mais vai saber quem é e quem foi essa é a questão.
E o sofrimento prossegue mais uma pobre alma sem razão.
De cão pra cachorro você muda de assunto.
É fácil falar de formula um, eleição copa do mundo.
E o moleque na favela vai crescendo sem estudo.
Mal sabe ler e escrever e vai se destacando la no fundo.
No futebol ou na musica a fama vem por um segundo.
Logo se destaca com uma loira o vagabundo.
Se esquece das origens de onde crescemos juntos.
Um mercenário ou um pilantra eu te pergunto.
A necessidade faz o cara bom ou ruim sinto muito.
O diabo te seduz e conduz a pobre alma do imundo.
Minha verdade é uma ferida que sangra sem cura.
Não vou me vender por merda e se acabar no mundo.
Seu dinheiro não tem valor algum pra mim.
Na vida tenho certo do lado bom e do ruim.
De viciado a alcoólatra você morre sempre assim.
Se afunda na cocaína o verdadeiro trampolim.
A bebida é um pavio que acende o estopim.
Sou protegido por Deus e seus querubins.
Enquanto você cruza os braços e assiste no camarim.
Injetando fumando bebendo soda limonada e gim.
Eu dispenso suas marcas seu Jako de cetin.
Sua vagabunda não me ilude com estilo manequim.
Tudo isso é passageiro e começo meio e fim.
Na favela não tem mágico de oz. nem lâmpada de Aladim.
Mais ai pobre alma vou te conceder três pedidos.
O primeiro peça saúde se liberte desse vicio.
Segundo seja uma exemplo um orgulho para filho.
No ultimo pense bem ou esqueça tudo isso.
A vida é um caminho de pedras e espinhos.
Quem me dera mano se eu ainda fosse um menino.
Começaria tudo de novo e escolheria outro caminho.
Uma pobre alma na escuridão.
A vida é uma viagem uma ilusão.
Uma pobre alma na escuridão.
Pobre Alma
Eis que resurge en la favela una pobre alma.
Caminando descalzo con zapatos mal vestidos me habla.
Soy adicto a la cocaína, lo único que me calma.
Un día sin ella no soy nadie, la extraño.
La vida es pura prisa, solo tristeza, mi trauma.
Para otro adicto muerto, el sistema aplaude.
Solo Dios para este tipo, pues es Él quien salva.
Este es solo otro día para esta pobre alma.
Aquí, hermano, es distinto de allá, puedes creer.
Entre la prisa y el lujo, entre tú y yo.
La honestidad lava el alma, la miseria hace sufrir.
Tu codicia me da fuerza, el pensamiento de vencer.
Es rabia, es odio, la lágrima que cae.
Tu corazón es de piedra, el mío es más fuerte.
El viento sopla a tu favor, la favela me acoge.
La justicia solo se hace para el hijo pobre.
Nacer en estas condiciones no lo elegimos.
Crecer pidiendo limosna o robar para comer.
Hasta cuándo vamos a soportar, es difícil entender.
No vine a pagar pecados, soy más yo que tú.
Entre tormentas y tropiezos, aún soy feliz.
No creo en milagros, mucho menos en el Roriz.
De promesa en promesa, morimos aquí.
Ya lo dije en el diario y sigo repitiendo.
La verdad ahoga, amarga, la sentirás.
Vivo en una favela donde creé raíces.
Tengo mi choza y mis amigos, mira.
Varios amigos, problemas y mis cicatrices.
Entre bares y billares, el problema vive ahí.
El juego te atrapa, la mujer y las bebidas.
La movida es la siguiente, vamos a ganar al chico y escapar.
De loco a loco, el mundo aquí es paralelo.
Si el dólar sube, la droga fina sube en la favela.
Aparca otro coche, el chico viene a buscar la droga.
Hijo de un doctor que me llama señor, qué mierda.
Esto no es una película ni una novela.
Y la vida real, pobre alma, un adicto en la favela.
Quien busca, encuentra otro cuerpo en la viela.
Una madre que llora y enciende una vela.
Una pobre alma en la oscuridad.
La vida es un viaje, una ilusión.
Una pobre alma en la oscuridad.
Desperdicio de inteligencia veo en el ladrón.
Con un plan de fuga en el túnel, escapa de la cárcel.
Cualquier motivo es motivo de rebelión.
Toma al carcelero como rehén, quema el colchón.
Vamos a negociar, llama al gobernador y a la televisión.
Quiero traslado, la cárcel está superpoblada.
Señor, cada hora morirá uno en el pabellón.
Horas de terror y pánico dentro de la detención.
La libertad tan anhelada del recluso termina en el ataúd.
La familia pide justicia, una sanción al responsable.
Pero quién sabe quién es y quién fue, esa es la cuestión.
Y el sufrimiento continúa, otra pobre alma sin razón.
De mal en peor, cambias de tema.
Es fácil hablar de Fórmula Uno, elecciones, Copa del Mundo.
Y el chico en la favela crece sin educación.
Apenas sabe leer y escribir, pero destaca en lo profundo.
En el fútbol o la música, la fama llega por un segundo.
Pronto se destaca con una rubia, el vago.
Se olvida de sus raíces, de donde crecimos juntos.
¿Un mercenario o un estafador, te pregunto?
La necesidad hace al hombre bueno o malo, lo siento.
El diablo te seduce y guía a la pobre alma del inmundo.
Mi verdad es una herida que sangra sin cura.
No me venderé por nada y acabaré en el mundo.
Tu dinero no tiene valor alguno para mí.
En la vida, tengo claro el lado bueno y el malo.
De adicto a alcohólico, siempre mueres así.
Te hundes en la cocaína, el verdadero trampolín.
La bebida es la mecha que enciende la bomba.
Estoy protegido por Dios y sus querubines.
Mientras cruzas los brazos y miras desde el camarote.
Inyectando, fumando, bebiendo soda, limonada y ginebra.
Rechazo tus marcas, tu Jägermeister de satén.
Tu mujer fácil no me engaña con su estilo de maniquí.
Todo esto es pasajero, tiene un principio, un medio y un fin.
En la favela no hay mago de Oz ni lámpara de Aladino.
Pero, pobre alma, te concederé tres deseos.
El primero, pide salud, libérate de este vicio.
El segundo, sé un ejemplo, un orgullo para tus hijos.
En el último, piénsalo bien o olvídalo todo.
La vida es un camino de piedras y espinas.
Ojalá, hermano, si aún fuera un niño.
Comenzaría de nuevo y elegiría otro camino.
Una pobre alma en la oscuridad.
La vida es un viaje, una ilusión.
Una pobre alma en la oscuridad.