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El yo perdido

Finisterra

Verlorenes Ich

Verlorenes ich, zersprengt von Stratosphären,
Opfer der Ion -: Gamma-Strahlen-Lamm-.
Teilchen und Feld -: Unendlichkeitschimären
Auf deinem grauen Stein von Notre-Dame.

Die Tage gehen dir ohne Nacht und Morgen,
Die Jahre halten ohne Schnee und Frucht
Bedrohend das unendliche verborgen-,
Die Welt als Flucht.

Wo endest du, wo lagerst du, wo breiten
Sich deine Sphären an -, Verlust, Gewinn -:
Ein Spiel von Bestien: Ewigkeiten,
An ihren Gittern fliehst du hin.

Der Bestienblick: die Sterne als Kaldaunen,
Der Dschungeltod als Seins- und Schöpfungsgrund,
Mensch Völkerschlachten, Katalaunen
Hinab den Bestienschlund.

Die Welt zerdacht. Und Raum und Zeiten
Und was die Menschheit wob und wog,
Funktion nur von Unendlichkeiten-,
Die Mythe log.

Woher, wohin-, nicht Nacht, nicht Morgen,
Kein Evoë - kein Requiem,
Du möchtest dir ein Stichwort borgen-
Allein bei wem?

Ach als sich alle einer Mitte neigten
Und auch die Denker nur den Gott gedacht,
Sie sich den Hirten und dem Lamm verzweigten,
Wenn aus dem Kelch das Blut sie rein gemacht,

Und alle rannen aus der einen Wunde,
Brachen das Brot, das jeglicher genoss-,
Oh ferne zwingende erfüllte Stunde,
Die einst auch das verlorne ich umschloss.

El yo perdido

Verlorenes ich, disperso por estratosferas,
Víctima de los rayos gamma del cordero de las radiaciones iónicas.
Partículas y campos, quimeras de infinitud
En tu gris piedra de Notre-Dame.

Los días pasan sin noche ni mañana,
Los años transcurren sin nieve ni fruto
Amenazando lo infinito oculto,
El mundo como escape.

¿Dónde terminas, dónde te alojas, dónde se extienden
Tus esferas - pérdida, ganancia -:
Un juego de bestias: eternidades,
Huyes hacia sus rejas.

La mirada de las bestias: las estrellas como calderones,
La muerte de la jungla como fundamento del ser y la creación,
Batallas de pueblos, catalejos
Descienden por la garganta de las bestias.

El mundo pensado. Y espacio y tiempos
Y lo que la humanidad tejía y pesaba,
Función solo de infinitudes,
El mito mintió.

¿De dónde, hacia dónde-, ni noche, ni mañana,
Ningún Evoé - ningún Réquiem,
Quisieras tomar una pista-
¿Pero con quién?

Oh, cuando todos se inclinaban hacia un centro
Y hasta los pensadores solo pensaban en Dios,
Se ramificaron hacia el pastor y el cordero,
Cuando de la copa bebieron la sangre pura,

Y todos brotaron de la misma herida,
Partieron el pan, que todos compartieron-,
Oh lejana y poderosa hora cumplida,
Que una vez también abarcó al yo perdido.

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