Dos Martiños
-Pregoadas son as guerras
de Francia con Aragón.
¡Pobre de min que son vello,
guerras para min non son!
¡Mala seas ti muller
que non me deches varón!
Falou Dona Birolana
con arrogante razón:
-Non a maldiga, mi padre
non lle bote a maldición.
Deme as armas e o cabalo
serei seu fillo varón.
-Ténde-los cabelos longos,
non os encubrirás, non.
-Metereinos na armadura
atados por un cordón.
-Ténde-los ollos mimosos,
non os encubrirás, non.
-Eu baixareinos á terra
cando pase algún varón.
-Ténde-los peitos crecidos,
non os encubrirás, non.
-Deme un colete de ferro
servirame de xubón.
-Ténde-las mans moi branquiñas,
non as encubrirás, non.
-Deme seus guantes de ferro
terei as mans de infazón.
-Ténde-los pés miudiños,
non os encubrirás, non.
-Deme súas botas de ferro
enchereinas de algodón.
Dos Martiños
-Las guerras están anunciadas
entre Francia y Aragón.
¡Pobre de mí que soy joven,
las guerras no son para mí!
¡Maldita seas tú, mujer
que no me diste un varón!
Habló Doña Birolana
con arrogante razón:
-No lo maldigas, mi padre
no le eches la maldición.
Dame las armas y el caballo
seré tu hijo varón.
-Deja crecer tu cabello,
no lo cubrirás, no.
-Me pondré la armadura
atada con un cordón.
-Deja tus ojos mimosos,
no los cubrirás, no.
-Los bajaré al suelo
cuando pase algún varón.
-Deja tus pechos crecidos,
no los cubrirás, no.
-Dame un corse de hierro
me servirá de jubón.
-Deja tus manos muy blancas,
no las cubrirás, no.
-Dame sus guantes de hierro
tendré las manos de acero.
-Deja tus pies menuditos,
no los cubrirás, no.
-Dame sus botas de hierro
llénalas de algodón.