Romance da Rufina
-Hi, Rufina hermosa, ¿tí qué fás ahí...?
-Estóu gardando o gado; ben mo ves aquí.
-Hi, Rufina hermosa, ¿tí gardas o gado?
-Xa Dios me criou pra este traballo.
-Hi, Rufina hermosa, ¿queres vir comigo?
N´eses montes solacorreche peligro.
-¡Hi, Xesús divino! ¡quen tal me desea...!
Querer que se perda a facenda allea.
-Non che digo eso, nin tal como eso,
dígoche que veñas á tomar o fresco.
-A tomar o fresco non vou, nin irei;
vou gardar o gado, que o perderei.
-O gado, Rufina, non che dea cuidado;
que si tí o perden, eu irei buscalo.
-¡Hi, Xesús divino! ¿seica ves ufano...?
¡Con mangas de seda gardar o mei gado!
- Mangas e vestidos teño de romper,
Rufiniña hermosa por che dar placer.
-Vaite d´ahí, humano, non me deas pena,
que ha de vir meu amo traerme a merenda.
-E se ven teu amo, ¿en que te ocupaches?
veu un trobón d´auga, e que t´abrigaches.
-Sei contar verdá, eu mentir non sei,
vou gardar o gado, que o perderei.
-¡O que estás de bravo e d´impertinente...!
homes non son lobos que coman a xente.
-E se estóu de bravo, fago moito ben;
que se estóu de bravo, todo me convén.
-¿Todo che convén? dígoche eu que non.
Linda, m´has de ter no teu corazón.
-Vaite d´ahí, "majo", non me deas tormento.
non te podo ter no meu pensamento.
-Xúroche, Rufina, á fé de quen son
que tí es miña hirmá, i-eu teu hirmáo son,
-Se tí es meu hirmáo, i-eu túa hrimá son,
de canto che dixen, pídoche perdón.
-Pídeme perdón; estache perdonado.
Dame a túa mao ponte d´acabalo.
- Xente de fuga
garde o meu gado
qu´ahí vai Rufina
co seu namorado.
Romance de Rufina
-Hola, Rufina hermosa, ¿qué haces ahí...?
-Estoy cuidando el ganado; ven, mírame aquí.
-Hola, Rufina hermosa, ¿tú cuidas el ganado?
-Dios me creó para este trabajo.
-Hola, Rufina hermosa, ¿quieres venir conmigo?
-En esos montes solitarios hay peligro.
-¡Hola, Jesús divino! ¡quién desea tal cosa...!
Querer que se pierda la propiedad ajena.
-No digo eso, ni nada parecido,
te invito a venir a tomar el fresco.
-No voy a tomar el fresco, ni iré;
voy a cuidar el ganado, no lo perderé.
-El ganado, Rufina, no te preocupes;
si tú lo pierdes, yo iré a buscarlo.
-¡Hola, Jesús divino! ¿acaso te sientes orgulloso...?
¡Con mangas de seda cuidar mi ganado!
-Tengo mangas y vestidos que debo romper,
Rufinita hermosa para darte placer.
-Vete de ahí, humano, no me des pena,
mi amo vendrá a traerme la merienda.
-Y si viene tu amo, ¿en qué te ocuparás?
viene un chaparrón de agua, y te abrigarás.
-Sé contar la verdad, no sé mentir,
voy a cuidar el ganado, no lo perderé.
-¡Qué valiente y desafiante estás...!
los hombres no son lobos para comer gente.
-Y si estoy valiente, me conviene mucho;
si estoy valiente, todo me conviene.
-¿Todo te conviene? te digo que no.
Linda, debes tenerme en tu corazón.
-Vete de ahí, 'majo', no me atormentes,
no puedo tenerte en mi pensamiento.
-Te juro, Rufina, por lo que soy
que tú eres mi hermana, y yo tu hermano,
-Si tú eres mi hermana, y yo tu hermano,
por todo lo dicho, te pido perdón.
-Pídeme perdón; estás perdonado.
Dame tu mano y ponte en marcha.
-Gente de fuga
cuida mi ganado
que ahí va Rufina
con su enamorado.