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Paradoxo

Gabriel O Pensador

Paradoxo

Em nome da segurança;
Nós nos refugiamos.
Em condomínios fechados.
Cada um no seu quadrado.

Somos sempre vigiados.
Câmeras por todos os lados.
Nos muros arame farpado.
Cada um no seu quadrado.

Somos monitorizados.
Por alguém terceirizado.
Que nem sabemos o nome.
Cada um no seu quadrado.

Todos nos encontramos;
Na escada e elevador.
Olhamos pro chão ou pro lado.
Cada umno seu quadrado.

Dividimos as despesas;
Sem saber quem mora ao lado.
Não dividimos amor.
Não fazemos favor.
Cada um no seu quadrado.

Pelas portas e nos portões;
Nos cruzamos todo dia.
E nem sequer nos saudamos;
Às vezes um bom dia rosnado;
Automaticamente,
Sem importar realmente;
Cada um no seu quadrado.

Temos centenas de amigos.
Quase todos virtuais.
Mas na parede ao lado;
Não ouvimos os ais;
De alguém agoniado;
Sózinho, desesperado;
Cada um no seu quadrado.

E no salão social;
Festas que lembram velório.
Meia dúzia de parentes;
E a panelinha do escritório;
O vizinho não é convidado;
Mesmo que more ao lado;
Cada um no seu quadrado.

E os empregados humildes;
Trabalham sempre calados.
Passamos por eles sem ver;
Sem nunca ter perguntado;
Sem nunca querer saber;
Como vai meu irmão?
Cada um no seu quadrado.

Paradoxo

En nombre de la seguridad;
Nos refugiamos.
En condominios cerrados.
Cada uno en su cuadrado.

Siempre estamos vigilados.
Cámaras por todos lados.
En los muros alambre de púas.
Cada uno en su cuadrado.

Somos monitoreados.
Por alguien tercerizado.
Que ni siquiera conocemos el nombre.
Cada uno en su cuadrado.

Nos encontramos;
En la escalera y el ascensor.
Miramos al suelo o de lado.
Cada uno en su cuadrado.

Dividimos los gastos;
Sin saber quién vive al lado.
No compartimos amor.
No hacemos favores.
Cada uno en su cuadrado.

Por las puertas y portones;
Nos cruzamos todos los días.
Y ni siquiera nos saludamos;
A veces un buen día gruñido;
Automáticamente,
Sin importar realmente;
Cada uno en su cuadrado.

Tenemos cientos de amigos.
Casi todos virtuales.
Pero en la pared de al lado;
No escuchamos los lamentos;
De alguien angustiado;
Solo, desesperado;
Cada uno en su cuadrado.

Y en el salón social;
Fiestas que parecen velorios.
Un puñado de parientes;
Y el grupito de la oficina;
El vecino no es invitado;
Aunque viva al lado;
Cada uno en su cuadrado.

Y los empleados humildes;
Trabajan siempre en silencio.
Pasamos por ellos sin ver;
Sin nunca haber preguntado;
Sin nunca querer saber;
¿Cómo está mi hermano?
Cada uno en su cuadrado.

Escrita por: Madaja Dibithi