Creola
Qué hermosas y carnosas flores
son las mujeres de La Habana
tienen la sangre ardiente,
como el Ecuador.
Flores voluptuosas
como la coca boliviana
quien de ustedes se embriaga
nos repite siempre:
Criolla
desde la aureola morena
por favor, sonríeme
que el amor me asalta.
Desgárrame
pero saciame de besos
me atormenta el alma
una extraña enfermedad.
La lujuria pasa
como un viento turbulento
que trae consigo
los olores más pérfidos
y sacude los corazones
esa ráfaga fragante
y arrodilla a los hombres
siempre a nuestros pies.
Criolla
desde la aureola morena
por favor, sonríeme
que el amor me asalta.
Desgárrame
pero saciame de besos
me atormenta el alma
una extraña enfermedad