Quando o Luto Vem
Lembra-te também do teu Criador
Nos dias da tua mocidade, antes que
Venham os maus dias, e cheguem os anos
Dos quais venhas a dizer: Não tenho
Neles contentamento, antes que se
Escureçam o Sol, e a luz, e a Lua, e as estrelas
E tornem a vir as nuvens depois da chuva
No dia em que tremerem os guardas da casa
E se encurvarem os homens fortes
E cessarem os moedores, por já serem poucos
E se escurecerem os que olham pelas janelas
E as portas da rua se fecharem por causa
Do baixo ruído da moedura, e se levantar
A voz das aves, e todas as filhas da música se abaterem
Como também quando temerem o que é alto
E houver espantos no caminho, e florescer a amendoeira
E o gafanhoto for um peso, e perecer o apetite
Porque o homem se vai à sua casa eterna
E os pranteadores andarão rodeando pela praça
Antes que se rompa o cordão de prata
E se quebre o copo de ouro, e se despedace o cântaro
Junto à fonte, e se quebre a roda junto ao poço
E o pó volte à terra, como o era, e o espírito volte a Deus, que o deu
Cuando llega el luto
Recuerda también a tu Creador
En los días de tu juventud, antes que
Vengan los días malos, y lleguen los años
De los cuales digas: No tengo
En ellos satisfacción, antes que se
Oscurezcan el Sol, y la luz, y la Luna, y las estrellas
Y vuelvan las nubes después de la lluvia
El día en que tiemblen los guardias de la casa
Y se encorven los hombres fuertes
Y cesen los molineros, porque ya son pocos
Y se oscurezcan los que miran por las ventanas
Y las puertas de la calle se cierren por causa
Del bajo ruido de la molienda, y se levante
La voz de las aves, y todas las hijas de la música se apaguen
Como también cuando teman lo alto
Y haya espantos en el camino, y florezca la almendro
Y el saltamontes sea un peso, y muera el apetito
Porque el hombre se va a su casa eterna
Y los plañideros andarán rodeando la plaza
Antes que se rompa el cordón de plata
Y se quiebre el vaso de oro, y se despedace la tinaja
Junto a la fuente, y se rompa la rueda junto al pozo
Y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios, que lo dio