395px

Sencilla Morada

Gizlaine Souza

Humilde Morada

Vejo o vendo assoprando nesse recanto querido
As palmeiras se curvando com seus cachos floridos
As aracuã voando nos galhos da mimoseia
E a sabiá cantando e o canário repicando nas folhas da bananeiras

Como é lindo de se ver o amanhecer nesse lugar
Com os pássaros cantando faz a gente se acordar
E a saracura grita na moita do bamboem
O galo canta e bate as asas e as galinhas se espalhas e espera o minho no terreiro

A preparo meu café́ faço uma oração a Deus
Que nunca nos falte o pão e abençoe os filhos meus
Termino a refeição vamos para lida do dia
Trato das galinhas e os patos e do peixe eu não trato do depois da pescaria

Depois que pescamos peixes nós viemos para varanda
Enquanto a fritadeira esquenta é a viola quem comanda
Junto com minha família nos louvamos ao senhor
Degustando um peixe frito cada rosto um sorriso e a presença de Jesus

Quando chega o fim do dia com a tarefa cumprida
O sol vai se escondendo atrás da mata Florida
A lua vem clareando brilha forte com as estrelas
Vivo com minha amada nessa humilde morada curtindo a natureza

Todo dia eu agradeço a Jesus meu salvador
Por esse meu privilegio vivo aqui com muito amor
E no braço da viola estendo um convite a vocês
Quem sentiu realizado está sendo convidado
Pra voltar mais uma vez

Sencilla Morada

Veo o vendo soplando en este rincón querido
Las palmeras inclinándose con sus racimos floridos
Los aracuá volando en las ramas del mimoseia
Y el sabiá cantando y el canario repicando en las hojas de los plátanos

Qué hermoso es ver el amanecer en este lugar
Con los pájaros cantando que nos despiertan
Y la saracura gritando en la maleza de bambú
El gallo canta y bate las alas y las gallinas se dispersan esperando el maíz en el corral

Preparo mi café, hago una oración a Dios
Que nunca falte el pan y bendiga a mis hijos
Termino la comida y vamos a trabajar en el día
Cuido de las gallinas y los patos y no me ocupo del pescado después de la pesca

Después de pescar los peces, venimos a la terraza
Mientras la freidora se calienta, es la guitarra la que manda
Junto con mi familia alabamos al señor
Degustando un pescado frito, cada rostro una sonrisa y la presencia de Jesús

Cuando llega el final del día con la tarea cumplida
El sol se va escondiendo detrás del bosque florido
La luna va iluminando, brilla fuerte con las estrellas
Vivo con mi amada en esta sencilla morada disfrutando de la naturaleza

Todos los días agradezco a Jesús mi salvador
Por este privilegio de vivir aquí con mucho amor
Y con la guitarra en brazo les extiendo una invitación
Quien se sienta realizado está siendo invitado
A volver una vez más

Escrita por: