Ultime Éclat
Comme une cométe dans la nuit de i'homme
Inondant les cathédrales des cieux
Tarit la fontaine de i'atrium
Hisse des croix, presse les adieux
Là lù soleil s'effondre sur la glace
Et la tempéte saigne le printemps
Aux pieds des cimes, i'instant fugace
Tombe à genoux le combattant
Abandonné seul au milieu des rafales
En haut du chemin, plus rien n'est vrai
Au loin la mort souffle, triomphale
Blanche comme un refrain désuet
Plus bas, dans les ténèbres des néons
Aucun pále fantóme pur deviner
Le drame se jouant au panthéon
Le calvaire, le feu, et i'épée
Ne restent que le désert le i'étoile
Dessous le regard des rois anciens
La matière noire de i'idéal
Les météores du thanétien
Frappe la foudre, vienne la nuit
Ruine son cæur, défasse tout ce qui vit
Frappe le glaive, achève á l'envi
Ruine son cæur, défasse tout ce qui vit
Bléme soldat, soudard en haillons
Relève la téte, vois les sommets
Chevauche le tigre
Et à jamais
Sonne la cloche du mount baron
Et qu'au ciel s'imprime
L'aura sublime
De notre ultime
Éclat
Último Resplandor
Como un cometa en la noche del hombre
Inundando las catedrales de los cielos
Se seca la fuente del atrio
Iza cruces, apura las despedidas
Donde el sol se desploma sobre el hielo
Y la tormenta sangra la primavera
A los pies de las cumbres, el instante fugaz
Caen de rodillas los combatientes
Abandonado solo en medio de las ráfagas
En lo alto del camino, nada es real
A lo lejos la muerte sopla, triunfal
Blanca como un estribillo obsoleto
Más abajo, en las tinieblas de los neones
Ningún pálido fantasma puro adivinar
El drama que se desarrolla en el panteón
El calvario, el fuego y la espada
Solo quedan el desierto y la estrella
Bajo la mirada de los reyes antiguos
La materia oscura del ideal
Los meteoros del thanetiano
Golpea el rayo, llega la noche
Arruina su corazón, deshace todo lo que vive
Golpea la espada, termina sin cesar
Arruina su corazón, deshace todo lo que vive
Soldado pálido, soldado harapiento
Levanta la cabeza, ve las cumbres
Cabalga el tigre
Y por siempre
Suena la campana del monte barón
Y que en el cielo se imprima
El aura sublime
De nuestro último
Resplandor