Evermorose
The bare white bones peeled
From flesh tainted pale
Bodies of murdered children
Whose prayers echoed unheard
Whose bodies gave in
Under the weight of stone
Abused beyond tolerance
Carved hollow of pride and life
Their bodies, hidden in the marshes
Left for scavengers to nurture
The life-breathing fluids
Absorbed to the fertile land
Remnants of life long-lost
In which parasites now nestle
None but the mare itself mourns
By their unnamed, dank tombs
Insects toil restless
Working on tender flesh
The scale-fooling murders
That only the trees witnessed
No tears accompany the victims rest
Soil as their skin
They lay rotted beneath these meadows
Forever morose
These woodlands hide many secrets
Destinies uncharted by the living
No one grieves for unborn
The blind indulge in ignorance
No one bears the guilt
Here they lay adormant
Their putrid hands reaching for heaven
No one grieves for unborn
The blind indulge in ignorance
No one bears the guilt
Siempre Lúgubre
Los huesos blancos desnudos
Pelados de la carne pálida
Cuerpos de niños asesinados
Cuyas oraciones resonaron sin ser escuchadas
Cuyos cuerpos cedieron
Bajo el peso de la piedra
Abusados más allá de la tolerancia
Vacíos de orgullo y vida tallados
Sus cuerpos, ocultos en los pantanos
Dejados para que los carroñeros alimenten
Los fluidos que respiran vida
Absorbidos por la tierra fértil
Remanentes de una vida perdida hace mucho
En la que ahora anidan parásitos
Nadie más que la yegua misma llora
Junto a sus tumbas húmedas y sin nombre
Los insectos trabajan incansablemente
Trabajando en la carne tierna
Los asesinatos que engañan a la escala
Que solo los árboles presenciaron
Ninguna lágrima acompaña el descanso de las víctimas
La tierra como su piel
Yacen podridos bajo estos prados
Siempre lúgubre
Estos bosques esconden muchos secretos
Destinos no trazados por los vivos
Nadie llora por los no nacidos
Los ciegos se entregan a la ignorancia
Nadie carga con la culpa
Aquí yacen adormecidos
Sus manos podridas alcanzando el cielo
Nadie llora por los no nacidos
Los ciegos se entregan a la ignorancia
Nadie carga con la culpa