No Fim Dos Tempos
Oh meu Deus de amor e bondade
Peço que nos livre do grande tormento
A fome a guerra estão nos rondado
E nos direcionando para o sofrimento
Os poderes vão se agigantando
E nos arrebanhando para o desalento
No mar da maldade estamos navegando
Para naufragar no esquecimento
Somos escravos de drogas e vícios
Lutas e sacrifício não tem mais valor
Nossa crianças estão abandonadas
Não resta mais nada fazer por amor
A grande escassez de água e energia
Já causa agonia tristeza e dor
Nossos governantes de alma vazia
Recitam poesia e conquistam o eleitor
Subestimaram a sabedoria
E a torres caíram em chamas na cidade
Grito de socorro de lamento e histeria
E o mundo assistia tanta nulidades
A impunidade gera violência
E a incompetência gera impunidade
Por isso que estamos pedindo falência
Perante os transtorno da humanidade
O grito de guerra e o grito da fome
Às vezes consome minha inspiração
Tantos inocentes perdendo a vida
E pedindo comida sem ter proteção
Seria Senhor a grande profecia
Que o Mestre um dia ditou com razão
Se assim seria eu me calaria
E só me restaria pedir-lhe perdão
Al Final de los Tiempos
Oh mi Dios de amor y bondad
Te pido que nos libres del gran tormento
El hambre y la guerra nos rodean
Y nos llevan hacia el sufrimiento
Los poderes se están agrandando
Y nos arrastran hacia la desesperanza
En el mar de la maldad estamos navegando
Para naufragar en el olvido
Somos esclavos de las drogas y los vicios
Las luchas y sacrificios ya no tienen valor
Nuestros niños están abandonados
Ya no queda nada por hacer por amor
La gran escasez de agua y energía
Ya causa agonía, tristeza y dolor
Nuestros gobernantes de alma vacía
Recitan poesía y conquistan al elector
Subestimaron la sabiduría
Y las torres cayeron en llamas en la ciudad
Gritos de socorro, lamento e histeria
Y el mundo veía tanta nulidad
La impunidad genera violencia
Y la incompetencia genera impunidad
Por eso estamos pidiendo quiebra
Ante los trastornos de la humanidad
El grito de guerra y el grito del hambre
A veces consumen mi inspiración
Tantos inocentes perdiendo la vida
Y pidiendo comida sin protección
Será, Señor, la gran profecía
Que el Maestro un día dictó con razón
Si así fuera, me callaría
Y solo me quedaría pedirte perdón