Favor Me Deixar De Lado
Sou dançador de mão cheia
Me agrada um chote marcado
Pra dançar afigurado nós quatro canto da sala
Arrasto as franjas do pala se boleio ligeiro
Acompanhando o gaiteiro num xote velho aporreado
Prendas bonita em quantia canha pura e vinho tinto
E eu que tenho por extinto me sinto bem na fuzarca
Me vou batendo na marca levo a vida num floreio
Nós rancho a onde eu me apeio num xote velho monarca
Gosto de encontrar o dia surrado de uma bailanta
Nós braços de uma percanta, meio brilhoso no trago
Folha de abobra tapiado lenço vermelho abanando
E a distancia se entregando pras patas do meu tostado
Chego na estância atrasado e o patrão tá me esperando
Já saímos se toriando não gosto de zóio feio
É já q eu viro os arreios e saio extraviando os cacos
E meto os garraios pro mato a grito e cabo de relho
Não leve a mal meu Patrício não gosto de ouvir sermão
Sou crioulo do pontão cresci de lombo embarrado
Meu pai um taura aporreado de massaroca na crina
Não me ensinou a dobra esquina pra patrão desaforado
E assim vou levando a vida tauriando o destino guapo
No descampado o no mato duvido me achar maneado
Não durmo em poso arranjado e tenho nojo de lorota
E em prosa que tem fofoca favor me deixar de lado!
Dejame en paz
Soy un bailarín experto
Disfruto de un chote marcado
Para bailar de manera elegante en cada rincón de la sala
Arrastro las franjas del poncho mientras me muevo ágil
Siguiendo al gaitero en un viejo y aporreado xote
Mujeres bonitas en cantidad, caña pura y vino tinto
Y yo, que me siento extinto, me siento bien en la fiesta
Me voy marcando el paso, llevando la vida con gracia
En el rancho donde me apoyo, en un viejo xote monarca
Me gusta encontrarme en un día agitado de baile
En los brazos de una mujer, un poco brillante por el trago
Con un pañuelo rojo ondeando
Y la distancia cediendo ante las patas de mi caballo tostado
Llego tarde a la estancia y el patrón me está esperando
Salimos a galope, no me gustan las miradas feas
Ya que volteo las riendas y salgo esquivando los obstáculos
Y me voy al monte a gritos y con el látigo en mano
No te lo tomes a mal, Patricio, no me gusta escuchar sermones
Soy un criollo del campo, crecí con el lomo embarrado
Mi padre, un hombre rudo, con masa en la crin
No me enseñó a doblar la esquina para un patrón desafiante
Y así sigo llevando la vida desafiando al destino valiente
En el campo o en el monte, dudo que me encuentren domesticado
No duermo en camas arregladas y tengo asco de mentiras
Y en conversaciones chismosas, ¡por favor, déjame en paz!