Quando Alguém Vem na Estrada
Um quero-quero de alerta vigia a várzea do fundo
Rondando a paz no seu mundo de invernada e planura
Guerreiro por seu instinto, feito tantos campo afora
Que fazem puas de esporas, estrelas pra noite escura
Meus cinamomos de galhos, acenam pro mesmo lado
Do vento que faz costado, pra os sonhos que a noite tem
Cuia e cambona recostam as cevaduras de um mate
Na hora que o cusco late, talvez anunciando alguém
Vai na volta da minguante um sorriso anoitecido
Que há tempo andava esquecido, das noites aqui do posto
Luzindo as calmas do rancho, dois olhos brilham ligeiro
Formando à luz do candieiro, a ilusão de um rosto
Sempre nas noites do campo onde as almas andam inquietas
E a inspiração dos poetas vai muito além de um olhar
Surge das sombras cansadas do fogo que ainda insiste
Uma lembrança que existe, pelos cantos do lugar
Quem sabe guardar pra si, silêncios de um fim de tarde
Tem quero-queros de alarde, pra anunciação de quem vem
Desenha sombras pra alma, mesmo que a alma não queira
Pois sabe guardar inteiras as saudades que se tem
Por isso que volta e meia quando o silêncio se corta
E um sonho bate na porta do meu rancho de morada
Cuido o cusco e o quero-quero nos seus alertas guerreiros
Que sempre chamam primeiro quando alguém vem na estrada
Cuando Alguien Viene por el Camino
Un tero de alerta vigila la llanura del fondo
Rodeando la paz en su mundo de invierno y llanura
Guerrero por instinto, como tantos en el campo
Que hacen púas de espuelas, estrellas para la noche oscura
Mis canelos de ramas saludan hacia el mismo lado
Del viento que sopla de costado, para los sueños que la noche tiene
El mate y la bombilla descansan en la hora
En que el perro ladra, quizás anunciando a alguien
En el regreso de la luna menguante una sonrisa nocturna
Que por mucho tiempo estuvo olvidada, de las noches aquí en el puesto
Brillando en la calma del rancho, dos ojos brillan rápido
Formando a la luz del farol, la ilusión de un rostro
Siempre en las noches del campo donde las almas están inquietas
Y la inspiración de los poetas va más allá de una mirada
Surge de las sombras cansadas del fuego que aún persiste
Un recuerdo que existe, en los rincones del lugar
Quien sabe guardar para sí, silencios de un atardecer
Tiene teros de alerta, para anunciar a quien viene
Dibuja sombras para el alma, aunque el alma no quiera
Pues sabe guardar completas las añoranzas que se tienen
Por eso de vez en cuando cuando el silencio se rompe
Y un sueño llama a la puerta de mi rancho de morada
Cuido al perro y al tero en sus alertas guerreros
Que siempre llaman primero cuando alguien viene por el camino
Escrita por: Gujo Teixeira / Luis Marenco