Entrando no Bororé
Lá vem o vito solito, entrando no bororé
E o cusco brasino ao tranco, na sombra do pangaré
Chapéu grande, lenço negro, jeitão calmo de quem chega
A tarde em tons de aquarela, lembra um quadro do berega
Um flete troteando, alerta, bufa e se nega pra os lados
E uma perdiz se degola no último fio do alambrado
Apeia na cruz da estrada e o seu olhar se enfumaça
Saca o sombrero em silêncio, por respeito à sua raça
Lá vem o Rio Grande a cavalo, entrando no bororé
Lá vem o Rio Grande a cavalo, que bonito que ele é
Procura à volta do pingo e alça o corpo sem receio
Enquanto uma borboleta senta na perna do freio
Inté interte o cristão que se cruza campo a fora
Mirar a garça matreira no seu pala cor de aurora
Pois lá num rancho de leiva que ele ergueu com seu suor
Fica o sonho por metade de quem vive sem amor
Num suave bater de asas, cruza um bando, sem alarde
E as garças e o Vitor somem lá na lonjura da tarde
Entrando en Bororé
Ahí viene el Vito solitario, entrando en Bororé
Y el perro mestizo al trote, en la sombra del pangaré
Sombrero grande, pañuelo negro, con un aire tranquilo al llegar
La tarde en tonos de acuarela, recuerda un cuadro del berega
Un caballo trotando, alerta, resopla y se niega a los lados
Y una perdiz se degüella en el último hilo del alambrado
Desmonta en la cruz del camino y su mirada se nubla
Saca el sombrero en silencio, por respeto a su raza
Ahí viene el Río Grande a caballo, entrando en Bororé
Ahí viene el Río Grande a caballo, qué bonito que es
Busca alrededor del caballo y levanta el cuerpo sin miedo
Mientras una mariposa se posa en la pierna del freno
Hasta sorprende al cristiano que se cruza campo a través
Mirando la garza astuta en su manta color de aurora
Pues allá en un rancho de barro que él levantó con su sudor
Queda el sueño a medias de quien vive sin amor
En un suave batir de alas, cruza una bandada, sin alarde
Y las garzas y el Vito desaparecen en la lejanía de la tarde
Escrita por: Elton Saldanha / João Sampaio