A Estrela Torta da Espora
A estrela torta da espora, boca da noite desceu cadente
Metendo os dente, contra as costelas do colorado
Fechou o céu, escureceu, e eu firmei meu posto
A contragosto, que eu vinha lindo, de chapéu tapeado.
Quem que mandou, querer por conta desencilhar
Sem me deixar, nem apeiar, ou descer ligeiro
Foi resolver, mais outra vez, arrastar minhas garras
Agora por farra, vai me levar, que eu sou caborteiro.
Meu colorado as vez parece que esquece a doma
Quando se assoma com a alma ruim dos potro veiaco
Um dia desses, me errando coice, se estendeu pra fora
Me entortou a espora do pé direito e arrancou um taco.
Agora eu vinha, num tranco estradeiro de bota nova
Primeira sova, couro de capincho, cosa bem feita
E o colorado mudou o trancão, e agachou o toso
E por baldoso, me entortou de novo a espora direita.
Mais hoje a história, por bem ou mal, já foi diferente
Firmei os dente, uns sete ou oito, dos que restaram
Contra a barrigueira e couro grosso do colorado
E de chapéu tapeado, abanei o pala pros que olharam.
Mais aí que a sorte de quem se estriva, vai água abaixo
Foi-se o barbicacho, e o chapéu tapeado boleou pro chão...
E o colorado ainda pisa a copa do meu aba larga
Daí sim fiz carga, e entortei a outra, firmando o garrão.
La Estrella Torcida de la Espuela
La estrella torcida de la espuela, boca de la noche descendió brillante
Clavando los dientes, contra las costillas del colorado
Cerró el cielo, oscureció, y yo mantuve mi posición
A regañadientes, que venía luciendo, con sombrero bien puesto.
¿Quién mandó querer desensillar por su cuenta
Sin dejarme, ni bajarme, o bajar rápido
Fue resolver, una vez más, arrastrar mis garras
Ahora por diversión, me llevará, que soy jinete.
Mi colorado a veces parece olvidar la doma
Cuando se asoma con el alma mala de los potros salvajes
Un día de estos, errando un coceo, se extendió hacia afuera
Me torció la espuela del pie derecho y arrancó un taco.
Ahora venía, a paso firme con botas nuevas
Primera zurra, cuero de capincho, cosa bien hecha
Y el colorado cambió el tranco, y agachó el lomo
Y por malicioso, me torció de nuevo la espuela derecha.
Pero hoy la historia, para bien o para mal, fue diferente
Mantuve los dientes, unos siete u ocho, de los que quedaron
Contra la cincha y el cuero grueso del colorado
Y con sombrero bien puesto, saludé con el poncho a los que miraban.
Pero ahí la suerte de quien se apoya, se va al agua
Se fue el barbicacho, y el sombrero bien puesto rodó por el suelo...
Y el colorado aún pisa la copa de mi ala ancha
Ahí sí hice fuerza, y torcí la otra, afirmando el talón.
Escrita por: Everson Mare, Gujo Teixeira