A Alma é o Céu do Avesso
A alma é o céu do avesso
Boleando assim desse jeito
Nunca se soube a palavra
E o pretexto de que é feito
Este céu o onde a vida
Se espelha, mas não reflete
Tem luas claras e estrelas
E é escuro quando promete
O céu se veste de nuvem
Prá ter inteira noção
De ser a alma encontida
E talvez a própria intenção
De sérum claro destino
De ser retorno e começo
E parecer como a alma
Mesmo estando do avesso
A alma é indivisível
E se agranda frente ao vento
É o princípio de tudo
Da razão ao pensamento
Por isso que vejo assim
Um céu imenso vazio
Pois o que está aos meus olhos
A alma mesmo não viu
Quem olha o céu se encanta
Com a grandeza que tem
Perde muito aqui na terra
De encartar-se também
Alma sempre nos guia
E por seu tempo persiste
Prá quem é feito de vida
E tudo que nela existe
A alma e o céu são distintos
E sobrevivem sozinhos
Mas se aproximam bastante
Se a morte aponta o caminho
Por isso que às avessas
O céu ainda parece igual
Vive da luz que nos cerca
Do eterno e do atemporal
El alma es el cielo del revés
El alma es el cielo del revés
Girando de esta manera
Nunca se conoció la palabra
Y la excusa de lo que está hecho
Este cielo donde la vida
Se refleja, pero no se refleja
Tiene lunas claras y estrellas
Y es oscuro cuando promete
El cielo se viste de nubes
Para tener una idea completa
De ser el alma contenida
Y tal vez la propia intención
De ser un claro destino
De ser regreso y comienzo
Y parecer como el alma
Aunque esté del revés
El alma es indivisible
Y se agranda frente al viento
Es el principio de todo
De la razón al pensamiento
Por eso veo así
Un cielo inmenso vacío
Porque lo que está ante mis ojos
El alma misma no vio
Quien mira el cielo se maravilla
Con la grandeza que tiene
Pierde mucho aquí en la tierra
Al no integrarse también
El alma siempre nos guía
Y por su tiempo persiste
Para aquellos hechos de vida
Y todo lo que en ella existe
El alma y el cielo son distintos
Y sobreviven solos
Pero se acercan bastante
Si la muerte señala el camino
Por eso al revés
El cielo aún parece igual
Vive de la luz que nos rodea
De lo eterno y lo atemporal