Aguaceiro
A chuva da tarde galopeava solta sem nunca dar trégua
Distância de légua se via na volta que fechou parelho
As sangas bufando o pasto encharcado e um vento teatino
Que assoviava fino, abanando meu poncho de carnal vermelho
Pelego virado, as cordas molhadas chegavam dar pena
Até a cantilena das minhas esporas foram silenciando
Chapéu desabado gotejava a água escorrida da copa
Coisas pra quem topa enfrentar o tempo assim campereando
Pra costa do mato uma ponta de gado rumou despacito
Vinha ao trotezito, mas cruzei de largo sem fazer alarde
Um lote de ovelha procura refúgio descendo a coxilha
E a minha tordilha fareja invernia que aos poucos se encarde
As nuvens cinzentas cruzando pesadas pro lado de cá
Carregam de alla um frio que arrepia
E na terra deságua e na terra deságua
Judiando dos bichos, catigando os homens sendo impiedoso
Vindo buscar pouso pelos descampados
Pelos descampados e ranchos de tábua
No passo do meio cruzando com a água na argola da cincha
Me lembrei da quincha que abriga os meus em volta dos tições
Pedi ao santo padre que não desampare os que a vida renega
E se vão as macegas quando relampeia a alma dos trovões
A chuva da tarde entrou noite a dentro na mesma constância
Arrepiando a ânsia do que nessas horas a gente descobre
Mas quem campereia cuidando dos outros em dias assim
Ganhará no fim um lugar ao Sol que é o poncho do pobre
Aguaceiro
La lluvia de la tarde galopaba libremente sin dar tregua
Se veía una distancia de leguas en el horizonte que cerraba parejo
Los arroyos bufando, el pasto empapado y un viento travieso
Que silbaba suave, agitando mi poncho de carmesí
El pelero volteado, las cuerdas mojadas daban lástima
Incluso la canción de mis espuelas se iba apagando
El sombrero desplomado goteaba el agua que caía de la copa
Cosas para aquellos que desafían el tiempo así, campereando
Hacia el monte una punta de ganado se dirigía despacio
Venía al trotecito, pero crucé de largo sin hacer alarde
Un grupo de ovejas buscaba refugio bajando la loma
Y mi tordilla olfateaba el invierno que poco a poco se ensucia
Las nubes grises cruzando pesadas hacia este lado
Traen de allá un frío que eriza la piel
Y en la tierra desagua y en la tierra desagua
Castigando a los animales, azotando a los hombres sin piedad
Buscando refugio por los campos abiertos
Por los campos abiertos y ranchos de madera
Al cruzar con el agua en el aro de la cincha en el paso del medio
Recordé la quincha que resguarda a los míos alrededor del fuego
Le pedí al santo padre que no abandone a aquellos que la vida rechaza
Y se van las malezas cuando relampaguea el alma de los truenos
La lluvia de la tarde se adentró en la noche con la misma constancia
Despertando la ansiedad de lo que descubrimos en esos momentos
Pero aquellos que cuidan de los demás en días como estos
Ganarán al final un lugar al sol que es el poncho del pobre
Escrita por: Rogerio Villagran