Was bisher geschah
Was bisher geschah:
Ein Mann, mittelalt, gedunsen und schläfrig,
der in Schaufensterscheiben nur sein Gesicht sieht,
drückte seinen Daumen auf die Sonne
und rechnete nur mit dem Schlimmsten.
Ein kahler Barfußgitarrist
stellte sich ihm als Art Director
einer fliegenden Teppichhandlung vor.
Beide putzten einander die Brillen
und beschlossen dies und jenes,
was hier nichts zur Sache tut.
Mehrere allen Beteiligten von jeher
untrennbar verknüpft erscheinende Lebensläufe
mäanderten ein für allemal auseinander
im Delta der Supermarktkassen.
Lediglich die Schlange ordentlich gekämmter
aber schlecht rasierter Nichtseßhafter blieb bei ihrer Linie.
Die Frau des mittelalten Mannes
wartete derweil in Nordaustralien,
im nächsten Jahrhundert, als Fotografie
auf die Tag- und Nachtgleiche und den erlösenden Brief
aus der eingeschlossenen Stadt.
Manchem halfen Gebete, manchem die schwedische Küche.
Was weiterhin geschieht, ist offen.
Wir wünschen Ihnen Inbrunst und Tollwut,
und für Ihren ruhigen Atem im Schlaf
die Kraft der Schreie von Gebärenden.
Was bisher geschah
war nicht von Belang.
Es sei denn, Sie hätten Nachholbedarf
an Versäumnissen.
Lo que ha sucedido hasta ahora
Lo que ha sucedido hasta ahora:
Un hombre, de mediana edad, hinchado y somnoliento,
que solo ve su rostro en los escaparates,
presionó su pulgar sobre el sol
y solo contaba con lo peor.
Un guitarrista descalzo y calvo
se presentó como director de arte
de una tienda de alfombras voladoras.
Ambos se limpiaron los lentes
y decidieron esto y aquello,
lo cual no tiene relevancia aquí.
Varias vidas entrelazadas de todos los involucrados
desde siempre parecían inseparables
se separaron de una vez por todas
en el delta de las cajas del supermercado.
Solo la fila de vagabundos bien peinados
pero mal afeitados mantuvo su línea.
La esposa del hombre de mediana edad
mientras tanto esperaba en el norte de Australia,
en el próximo siglo, como fotografía,
por el equinoccio y la carta liberadora
de la ciudad sitiada.
Algunos fueron ayudados por oraciones, otros por la cocina sueca.
Lo que suceda a continuación está en el aire.
Les deseamos fervor y rabia,
y para su respiración tranquila mientras duermen
la fuerza de los gritos de las parturientas.
Lo que ha sucedido hasta ahora
no fue relevante.
A menos que tengan la necesidad de ponerse al día
con las omisiones.
Escrita por: Heinz Rudolf Kunze