Lá Vem a História: Plutão
"Lá vem o quê?
Lá vem a história..."
Negro, com os olhos em brasa,
Bom, fiel e brincalhão,
Era a alegria da casa
o corajoso Plutão.
Fortíssimo, ágil no salto,
Era o terror dos caminhos,
E duas vezes mais alto
Do que o seu dono Carlinhos.
Jamais à casa chegara
Nem a sombra de um ladrão;
Pois fazia medo a cara
Do destemido plutão
Dormia durante o dia,
Mas, quando a noite chegava,
Junto à porta se estendia,
Montando guarda ficava.
Porém Carlinhos, rolando
Com ele às tontas no chão,
Nunca saía chorando,
Mordido pelo plutão...
Plutão velava-lhe o sono,
Seguia-o quando acordado:
O seu pequenino dono
Era todo o seu cuidado.
Um dia caiu doente
Carlinhos.. junto ao colchão
Vivia constantemente
Triste e abatido, o plutão.
Vieram muitos doutores,
Em vão. Toda a casa aflita,
Era uma casa maldita,
Era uma casa de dores.
Morreu Carlinhos... À um canto;
Gania e ladrava o cão;
E tinha os olhos em pranto,
Como um homem, o Plutão.
Depois, seguiu o menino,
Seguiu-o calado e sério;
Quis ter o mesmo destino;
Não saiu do cemitério.
Foram um dia à procura
Dele. E, esticado no chão,
Junto de uma sepultura,
Acharam morto o Plutão.
Ahí Viene la Historia: Plutón
Ahí viene qué?
Ahí viene la historia...
Negro, con los ojos encendidos,
Bueno, fiel y juguetón,
Era la alegría de la casa
el valiente Plutón.
Fuerte, ágil en el salto,
Era el terror de los caminos,
Y dos veces más alto
Que su dueño Carlitos.
Nunca en la casa había llegado
Ni la sombra de un ladrón;
Pues daba miedo la cara
Del intrépido Plutón.
Dormía durante el día,
Pero cuando llegaba la noche,
Se acostaba junto a la puerta,
Montaba guardia y se quedaba.
Pero Carlitos, rodando
Con él de un lado a otro en el suelo,
Nunca salía llorando,
Mordido por Plutón...
Plutón velaba su sueño,
Lo seguía cuando estaba despierto:
Su pequeño dueño
Era toda su preocupación.
Un día cayó enfermo
Carlitos... junto al colchón
Vivía constantemente
Triste y abatido, Plutón.
Vinieron muchos doctores,
En vano. Toda la casa afligida,
Era una casa maldita,
Era una casa de dolores.
Murió Carlitos... En un rincón;
Gruñía y ladraba el perro;
Y tenía los ojos llorosos,
Como un hombre, Plutón.
Después, siguió al niño,
Lo siguió en silencio y serio;
Quiso tener el mismo destino;
No salió del cementerio.
Fueron un día en su búsqueda.
Y, tendido en el suelo,
Junto a una tumba,
Encontraron muerto a Plutón.