Segui-me! - Diz o Rei Jesus
Segui-me!
Diz o Rei Jesus
Segui-me todos, crentes
Levai ao ombro a vossa cruz
Ouvindo-me contentes
Deixai atrás o mundo vão
Segui-me com abnegação
Eu sou a Luz, e o meu clarão
Vos alumia a vida
Não anda em treva o coração
Que em mim buscar guarida
Caminho sou, sei dirigir
Por onde todos devem ir
Eu sou de humilde coração
E com bondade na alma
E dos meus lábios mansidão
Promana e doce calma
Inteiramente em Deus estou
Seu consagrado Filho sou
Ensino-vos fugir do mal
Com o maior cuidado
E rejeitar o que é carnal
Nocivo e condenado
Sou vossa rocha e proteção
E vos conduzo à salvação
A cruz vos pesa? Adiante irei
Vosso ânimo alentando
Por vós, irmãos, combaterei
Barreiras afastando
Mau combatente o que tardar
Quando o seu guia se adiantar!
Quem julga a vida aqui achar
Sem mim, a tem perdido
E quem por mim a aqui deixar
A tem no céu querido
Quem sob a cruz me não seguir
Indigno é para me servir
Sigamos, pois, o bom Senhor
Com tudo o que nós temos
E toda angústia, sem temor
Alegres suportemos
Quem foge à luta aqui, perdeu
O prêmio eterno lá no céu
¡Sígueme! - Dice el Rey Jesús
¡Sígueme!
Dice el Rey Jesús
¡Sígueme todos, creyentes
Llevad en hombros vuestra cruz
Escuchándome contentos
Dejad atrás el mundo vano
¡Sígueme con abnegación!
Yo soy la Luz, y mi resplandor
Ilumina vuestra vida
No camina en tinieblas el corazón
Que en mí busca refugio
Soy el camino, sé guiar
Por donde todos deben ir
Soy de humilde corazón
Y con bondad en el alma
De mis labios emana mansedumbre
Y dulce calma
Totalmente en Dios estoy
Su consagrado Hijo soy
Os enseño a huir del mal
Con el mayor cuidado
Y rechazar lo carnal
Dañino y condenado
Soy vuestra roca y protección
Y os guío hacia la salvación
¿Os pesa la cruz? Iré adelante
Alentando vuestro ánimo
Por vosotros, hermanos, lucharé
Apartando obstáculos
¡Mal luchador el que se retrase
Cuando su guía avance!
Quien busque la vida aquí
Sin mí, la ha perdido
Y quien por mí la deje aquí
La tiene en el cielo querido
Quien no me siga bajo la cruz
Es indigno de servirme
Sigamos, entonces, al buen Señor
Con todo lo que tenemos
Y toda angustia, sin temor
Alegremente soportemos
Quien huye de la lucha aquí, ha perdido
El premio eterno allá en el cielo