395px

Himno de Río Brilhante - MS

Hinos de Cidades

Hino de Rio Brilhante - MS

Esta terra em que outrora o selvagem
Dominou destemido e valente
É meu berço natal - a mensagem
Que proclamo em voz alta e potente.

Não sou negro, nem índio, nem branco.
Sou, produto dos três, brilhantense.
Caiuás! A ti devo este ar franco
Galardão do sulmatogrossense.

Avante! Rio Brilhante!
Que em teu seio maternal
Seja o meu viver constante
Trajetória ascensional!

Entre os rios que correm ligeiro,
De Entre Rios o nome ostentaste
Mas, como o índio aqui esteve primeiro,
Caiúas, a seguir te chamaste.

De uma estirpe de bravos legado,
Dominando a planície pujante,
Ao fluir o porvir do passado,
Te tornaste, afinal, Rio Brilhante.

Deu-me o branco este anseio indomado
Que as Distancias domina a edifica,
Sulca a terra e, de suor empapado.
Planta o solo, onde o Amor frutifica.

É por isso que eu amo o trabalho
E, onde vou, vai comigo o progresso.
Ou na pena, ou na trolha, ou no malho,
De criar as riquezas não acesso

Estas cismas que em noites silentes
Me aconchegam num manto de sonho,
São dos negros, que estorços ingentes
Opuseram ao jugo medonho.

Ardoroso, por isso, me abraço
Ao Direito, nas lutas firmado.
Liberdade! No tempo e no Espaço!
Igualdade! Eis aqui teu soldado!

Nestas Bandas o audaz bandeirante
A alavanca de ferro fincou.
Marco extremo da marcha triunfante
Que as fronteira da pátria ampliou.

Hoje, irmão, nesta terra nascido,
Descendentes ou não de estrangeiros
Todos nós festejamos, unidos
A ventura de ser brasileiro.

Engastada no escrínio faiscante
Deste Oeste do amado Brasil,
És de fato, o valioso brilhante
Que premia o labor varonil.

Férteis terras te servem, mui gratas
Ao esforço que as ara e semeia
Nos teus campos, o gado, e, nas matas,
A madeira não medra, enxameia.

Deus, bordando estes céus, fez, de estrelas
O Sagrado sinal do cristão
Infundindo nos Fé para ao lê-las,
Traduzirmos: Amor, Redenção.

Há, porém, de tornar-te grandioso,
Projetando-te na Humanidade.
Esta destinação gloriosa
Para o culto da fraternidade.

Himno de Río Brilhante - MS

Esta tierra en la que antaño el salvaje
Dominó intrépido y valiente
Es mi cuna natal - el mensaje
Que proclamo en voz alta y potente.

No soy negro, ni indio, ni blanco.
Soy producto de los tres, brilhantense.
Caiuás! A ti te debo este aire franco
Galardón del sulmatogrossense.

¡Adelante! Río Brilhante!
Que en tu seno maternal
Sea mi vivir constante
Trayectoria ascendente!

Entre los ríos que corren ligeros,
De Entre Ríos el nombre ostentaste
Pero, como el indio estuvo aquí primero,
Caiúas, luego te llamaste.

De una estirpe de valientes legado,
Dominando la llanura pujante,
Al fluir el porvenir del pasado,
Te convertiste, al final, Río Brilhante.

El blanco me dio este anhelo indomable
Que las Distancias domina y edifica,
Surca la tierra y, empapado de sudor,
Siembra el suelo, donde el Amor fructifica.

Es por eso que amo el trabajo
Y, donde voy, va conmigo el progreso.
Ya sea en la pluma, en la paleta, o en el martillo,
De crear riquezas no me canso.

Estas reflexiones que en noches silenciosas
Me envuelven en un manto de sueños,
Son de los negros, que esfuerzos ingentes
Opusieron al yugo horrendo.

Apasionado, por eso, me abrazo
Al Derecho, en las luchas firmado.
¡Libertad! ¡En el tiempo y en el Espacio!
¡Igualdad! ¡Aquí está tu soldado!

En estas Tierras el audaz bandeirante
La palanca de hierro clavó.
Hitos extremos de la marcha triunfante
Que las fronteras de la patria amplió.

Hoy, hermano, en esta tierra nacido,
Descendientes o no de extranjeros
Todos celebramos, unidos
La dicha de ser brasileño.

Engastada en el joyero centelleante
De este Oeste del amado Brasil,
Eres de hecho, el valioso brillante
Que premia el trabajo varonil.

Fértiles tierras te sirven, muy gratas
Al esfuerzo que las ara y siembra
En tus campos, el ganado, y, en los bosques,
La madera no escasea, abunda.

Dios, bordando estos cielos, hizo, de estrellas
La Sagrada señal del cristiano
Infundiendo en nosotros Fe para leerlas,
Traducirnos: Amor, Redención.

Sin embargo, has de volverte grandioso,
Proyectándote en la Humanidad.
Esta destinación gloriosa
Para el culto de la fraternidad.

Escrita por: Moacir Ramires