395px

Voz del Sertão

Hora de Folga

Voz do Sertão

Ali na varanda da velha fazenda, vivendo lembranças vendo os coqueirais
O meu pensamento viaja no tempo, percorre senzalas, casas e quintais
Me surge a imagem do bravo peão, domando cavalo pasto campo afora
Eu ouço o rangido do carro de boi, marcando o compasso daquilo que foi
A tranqüilidade dos tempos de outrora.
Eu ouço o rangido do carro de boi, marcando o compasso daquilo que foi
A tranqüilidade dos tempos de outrora.

No fundo da mente passeia também a imagem do homem que planta o sertão
Seu rosto é marcado pelo dia-a-dia, é forte e valente com a enxada na mão.
Tudo foi um dia retrato do campo, que tem sua beleza ofuscada agora
Pois o tal progresso no campo chegou, tomou todo o espaço e o lavrador
Juntou suas tralhas, teve que ir embora.
Pois o tal progresso no campo chegou, tomou todo o espaço e o lavrador
Juntou suas tralhas, teve que ir embora.

O cheiro do mato ficou na lembrança, de quem conheceu o campo habitado
Hoje o camponês vive a ansiedade, sonhando agora o que foi no passado.
Se o som de um berrante ecoa na mente, de um velho vaqueiro que está na cidade
É a voz do sertão tal qual um zumbido, tocando bem fundo seu peito doído
Com o som da alegria que virou saudade.
É a voz do sertão tal qual um zumbido, tocando bem fundo seu peito doído
É o som do berrante que virou saudade.
É a voz do sertão tal qual um zumbido, tocando bem fundo seu peito doí í í do o o
É o som do berrante que virou saudade.

Voz del Sertão

En la terraza de la vieja hacienda, reviviendo recuerdos viendo las palmeras
Mi mente viaja en el tiempo, recorre las cabañas, casas y patios
Aparece la imagen del valiente peón, domando caballos por los campos
Escucho el chirrido del carro de bueyes, marcando el compás de lo que fue
La tranquilidad de tiempos pasados.
Escucho el chirrido del carro de bueyes, marcando el compás de lo que fue
La tranquilidad de tiempos pasados.

En lo más profundo de la mente también pasea la imagen del hombre que cultiva el sertão
Su rostro está marcado por el día a día, es fuerte y valiente con el azadón en la mano
Todo fue alguna vez un retrato del campo, cuya belleza ahora está opacada
Pues el tan llamado progreso en el campo llegó, ocupó todo el espacio y el labriego
Recogió sus cosas, tuvo que marcharse.
Pues el tan llamado progreso en el campo llegó, ocupó todo el espacio y el labriego
Recogió sus cosas, tuvo que marcharse.

El olor del monte quedó en el recuerdo, de aquellos que conocieron el campo habitado
Hoy el campesino vive la ansiedad, soñando ahora lo que fue en el pasado
Si el sonido de un cuerno resuena en la mente, de un viejo vaquero que está en la ciudad
Es la voz del sertão como un zumbido, tocando profundamente su dolorido pecho
Con el sonido de la alegría que se convirtió en añoranza.
Es la voz del sertão como un zumbido, tocando profundamente su dolorido pecho
Es el sonido del cuerno que se convirtió en añoranza.
Es la voz del sertão como un zumbido, tocando profundamente su dolorido pecho
Es el sonido del cuerno que se convirtió en añoranza.

Escrita por: Valperino Ribeiro Tavares / Vander Borges