395px

Toda alabanza a Aquel que habita en la dicha

Hymn

All Praise To Him Who Dwells In Bliss

All praise to Him Who dwells in bliss,
Who made both day and night;
Whose throne is darkness, in th'abyss
Of uncreated light.

Each thought and deed His piercing eyes
With strictest search survey;
The deepest shades no more disguise
Than the full blaze of day.

Whom Thou dost guard, O King of kings,
No evil shall molest;
Under the shadow of Thy wings,
Shall they securely rest.

Thy angels shall around their beds
Their constant stations keep;
Thy faith and truth shall shield their heads,
For Thou dost never sleep.

May we, with calm and sweet repose,
And heavenly thoughts refreshed,
Our eyelids with the morn's unclose,
And bless the Ever-blessed.

Toda alabanza a Aquel que habita en la dicha

Toda alabanza a Aquel que habita en la dicha,
Quien creó tanto el día como la noche;
Cuyo trono es la oscuridad, en el abismo
De la luz no creada.

Cada pensamiento y acción Sus ojos penetrantes
Con escrutinio más estricto observan;
Las sombras más profundas no disfrazan
Más que el resplandor pleno del día.

A quienes Tú guardas, Oh Rey de reyes,
Ningún mal los molestará;
Bajo la sombra de Tus alas,
Descansarán seguros.

Tus ángeles alrededor de sus camas
Mantendrán sus estaciones constantes;
Tu fe y verdad protegerán sus cabezas,
Pues Tú nunca duermes.

Que nosotros, con reposo tranquilo y dulce,
Y pensamientos celestiales renovados,
Abramos nuestros párpados con la mañana
Y bendigamos al Siempre-bendito.

Escrita por: