395px

Himno de la Iglesia de Cristo en Brasil

Igreja de Cristo No Brasil

Hino da Igreja de Cristo No Brasil

A Igreja de Cristo, no mundo
É farol que alumia as nações
Revelando amor profundo
Que salva os homens das vis ilusões

Batalhão é armado e bem forte
Sustentando a batalha do bem
Suplantando o mal e a morte
E aguardando o Senhor que vem

Cantai bem alto, ó Igreja de Cristo!
Cantai bem alto, ó filhos da Luz!
Pois a vitória já temos previsto
Eis que vem breve o Rei nosso Jesus

Eia! Avante, soldados de Cristo
Do Espírito a espada empunhai
Já cingidos e contritos
Do Evangelho a bandeira hasteai

Não podeis pertencer a reserva
Pois enquanto o Senhor não volver
O inimigo se conserva
Sempre disposto a combater

Se tu amas a Cristo ó Igreja
Se a fé mora em teu coração
Já marchai na sã peleja
Sob o comando do Bom Capitão

Pouco importa a questão de partido
Se lutarmos à sombra da Cruz
Tendo as armas prevenidas
Sê bom soldado, eis aí teu jus!

E assim a Igreja querida
Terminando a batalha irá
Desfrutar na eterna vida
O galardão que Jesus te dará

Então, crente ouvirás o bem vindo
Pois lutaste com fé, zelo e ardor
Ele te dirá sorrindo
Entra no gozo do teu Senhor!

Himno de la Iglesia de Cristo en Brasil

La Iglesia de Cristo, en el mundo
Es faro que ilumina a las naciones
Revelando amor profundo
Que salva a los hombres de las vis ilusiones

Batallón armado y bien fuerte
Sosteniendo la batalla del bien
Superando el mal y la muerte
Y esperando al Señor que viene

¡Cantad bien alto, oh Iglesia de Cristo!
¡Cantad bien alto, oh hijos de la Luz!
Pues la victoria ya la tenemos prevista
He aquí que viene pronto nuestro Rey Jesús

¡Adelante, soldados de Cristo!
La espada del Espíritu empuñad
Ya ceñidos y contritos
La bandera del Evangelio ondead

No podéis pertenecer a la reserva
Pues mientras el Señor no vuelva
El enemigo se conserva
Siempre dispuesto a combatir

Si amas a Cristo, oh Iglesia
Si la fe mora en tu corazón
Marcha en la sana batalla
Bajo el mando del Buen Capitán

Poco importa la cuestión de partido
Si luchamos a la sombra de la Cruz
Teniendo las armas preparadas
Sé buen soldado, ahí está tu derecho

Y así la amada Iglesia
Al terminar la batalla irá
A disfrutar en la vida eterna
La recompensa que Jesús te dará

Entonces, creyente, escucharás el bienvenido
Pues luchaste con fe, celo y ardor
Él te dirá sonriendo
¡Entra en el gozo de tu Señor!

Escrita por: Pr. Manoel Higino de Solza