Rebelião Iggis
Sobre as minas profundas de Gaya
Onde o peso nos ombros crescia
Anunaks, senhores dos céus
Sobre os Draconianos, passaram a dominar
Após a queda da grande rocha
A terra ardia em ódio e dor
Os draconianos, agora chamados Igigis
Sob o jugo de seus mestres governadores
Força brutal nas veias das rochas
O trabalho forçava a alma a ceder
Os Iggis se ergueram em fúria
Contra seus mestres, contra seu destino
Os Anunnaki viram o caos
A rebelião, a insurreição
Algo deveria ser feito
Para manter o controle, a ordem
Nas cavernas ecoavam as canções
Dos Igigis que caíram em batalha
Mas a semente da revolta
Ainda queimava em seus corações
Sob o peso das estrelas, ergueram suas vozes
Contra os deuses, buscando liberdade
Mas a fúria dos Anunnaki desceu
E as vozes dos Igigis se silenciaram
Do sangue derramado, do fogo na escuridão
A rebelião foi sufocada, mas não esquecida
Pois nos corações de ferro e fogo
Os Igigis sempre lembrarão de sua luta
O eco da batalha nas cavernas ressoa
A rebelião esmagada, mas a memória vive
Os Igigis, caídos, mas não vencidos
Pois a chama da liberdade ainda queima
O ciclo se fecha, a revolta enterrada
Mas nas profundezas, a chama permanece
Pois enquanto houver opressão
A semente da rebelião sempre brotará
Nas cavernas ecoavam as canções
Dos Igigis que caíram em batalha
Mas a semente da revolta
Ainda queimava em seus corações
Sob o peso das estrelas, ergueram suas vozes
Contra os deuses, buscando liberdade
Mas a fúria dos Anunnaki desceu
E as vozes dos Igigis se silenciaram
Do sangue derramado, do fogo na escuridão
A rebelião foi sufocada, mas não esquecida
Pois nos corações de ferro e fogo
Os Igigis sempre lembrarão de sua luta
Rebelión Iggis
Sobre las minas profundas de Gaya
Donde el peso en los hombros crecía
Anunakis, señores del cielo
Sobre los Draconianos, comenzaron a dominar
Tras la caída de la gran roca
La tierra ardía en odio y dolor
Los draconianos, ahora llamados Iggis
Bajo el yugo de sus maestros gobernadores
Fuerza brutal en las venas de las rocas
El trabajo forzaba al alma a ceder
Los Iggis se levantaron en furia
Contra sus maestros, contra su destino
Los Anunnaki vieron el caos
La rebelión, la insurrección
Algo debía hacerse
Para mantener el control, el orden
En las cavernas resonaban las canciones
De los Iggis que cayeron en batalla
Pero la semilla de la revuelta
Aún ardía en sus corazones
Bajo el peso de las estrellas, alzaron sus voces
Contra los dioses, buscando libertad
Pero la furia de los Anunnaki descendió
Y las voces de los Iggis se silenciaron
Del sangre derramada, del fuego en la oscuridad
La rebelión fue sofocada, pero no olvidada
Porque en los corazones de hierro y fuego
Los Iggis siempre recordarán su lucha
El eco de la batalla en las cavernas resuena
La rebelión aplastada, pero la memoria vive
Los Iggis, caídos, pero no vencidos
Porque la llama de la libertad aún arde
El ciclo se cierra, la revuelta enterrada
Pero en las profundidades, la llama permanece
Porque mientras haya opresión
La semilla de la rebelión siempre brotará
En las cavernas resonaban las canciones
De los Iggis que cayeron en batalla
Pero la semilla de la revuelta
Aún ardía en sus corazones
Bajo el peso de las estrellas, alzaron sus voces
Contra los dioses, buscando libertad
Pero la furia de los Anunnaki descendió
Y las voces de los Iggis se silenciaron
Del sangre derramada, del fuego en la oscuridad
La rebelión fue sofocada, pero no olvidada
Porque en los corazones de hierro y fuego
Los Iggis siempre recordarán su lucha