Quatro Cantos
Quando alguém falou de abandonar a casa
Ela não sabia que era cedo demais
Desapareceu sem que ninguém notasse
E escondeu todos os traços do fim da noite no lençol
Todas as manhãs estendia roupa branca
Sobre o pátio com perfume de alecrim
E tecia no crivo todos os nomes do silêncio
Tudo o que a noite parecia retirar da escuridão
Mas naquele dia tinha medo de olhar
Para os relógios e retratos do salão
E no meio da noite despertou de um sonho amargo
Com vidraças transparentes e insetos de verão
Da primeira vez falou de um mal secreto
Como se não fosse suportar outra vez
Começou, então, a imaginar espelhos
A refletir sinais de estranhos nos quatro cantos do cristal
E, calada, trancou-se no quarto
Caminhou e arranhou as paredes
Para não se perder e esperar
Que o sol a secasse em segredo
Que o sol a secasse em segredo
Da primeira vez falou de um mal secreto
Como se não fosse suportar outra vez
Começou, então, a imaginar espelhos
A refletir sinais de estranhos nos quatro cantos do cristal
E, calada, trancou-se no quarto
Caminhou e arranhou as paredes
Para não se perder e esperar
Que o sol a secasse em segredo
Que o sol a secasse em segredo
Cuatro Esquinas
Cuando alguien mencionó abandonar la casa
Ella no sabía que era demasiado pronto
Desapareció sin que nadie lo notara
Y ocultó todos los rastros del final de la noche en las sábanas
Cada mañana colgaba ropa blanca
En el patio con aroma a romero
Y tejía en el telar todos los nombres del silencio
Todo lo que la noche parecía quitar de la oscuridad
Pero ese día tenía miedo de mirar
Los relojes y retratos en el salón
Y en medio de la noche despertó de un sueño amargo
Con ventanas transparentes e insectos de verano
La primera vez habló de un mal secreto
Como si no pudiera soportarlo de nuevo
Entonces comenzó a imaginar espejos
Reflejando señales extrañas en las cuatro esquinas del cristal
Y, en silencio, se encerró en la habitación
Caminó y arañó las paredes
Para no perderse y esperar
Que el sol la secara en secreto
Que el sol la secara en secreto
La primera vez habló de un mal secreto
Como si no pudiera soportarlo de nuevo
Entonces comenzó a imaginar espejos
Reflejando señales extrañas en las cuatro esquinas del cristal
Y, en silencio, se encerró en la habitación
Caminó y arañó las paredes
Para no perderse y esperar
Que el sol la secara en secreto
Que el sol la secara en secreto
Escrita por: Egberto Gismonti / Geraldo Carneiro