Sonhos e Magoas
Pingo de cacho quebrado, chapéu tapeado na fronte,
Anseios de tres ontonte de enchergar minha trigueira..
Poncho carnal colorado emalando sonhos e mágoas,
Escorando as desaguas da velha sina changueira..
Peonando nessas campinas da minha pampa dobrada,
Reculutando madrugadas pra o potreiro das auroras,
Com o pensamentos no rancho lembrando da prenda amada..
A saudade vem atada nos cabrestilhos da espora..
Ando chuleando uma folga pra ir ver o meu regalo..
No contraponto dos galos vou sair lá da estância,
Chegarei em algum bolicho para povoar meus peçuelos,
Um coração de sinuelo ponteando um lote de ânsias..
Quando chegar no povoado saco o sombreiro da testa,
Armo um sorriso de festa contemplando o céu divino,
Por deus ter me dado forças para vencer a jornada,
Lonqueando o couro da estrada palpilhando meu destino..
Enquanto não finda o mês eu vou cevando este sonho,
Com estes meus olhos tristonhos chorando mágoas por dentro..
Um dia ergo morada pra minha china e o piazito,
No fundo de algum campito que de meu próprio sustento..
Meu mouro está delgaçado, esperando a permissão,
A licença do patrão, pois um peão não se governa..
São leis que regem o campo, que diferem da cidade,
Engordando as ansiedades que a vida rural inverna.
Sueños y Penas
Pingo de cuerno quebrado, sombrero ajustado en la frente,
Anhelos de tres días atrás de ver a mi morena..
Poncho carmesí enredando sueños y penas,
Apuntalando las aguas de la vieja suerte campera..
Arreando en estos campos de mi llanura doblada,
Reclutando madrugadas para el potrero de las auroras,
Con el pensamiento en el rancho recordando a la prenda amada..
La añoranza viene atada en los cabos de la espuela..
Ando buscando un respiro para ir a ver mi regalo..
En el contrapunto de los gallos saldré de la estancia,
Llegaré a algún boliche para poblar mis pensamientos,
Un corazón de jineteando un lote de anhelos..
Cuando llegue al pueblo me quito el sombrero de la frente,
Armo una sonrisa de fiesta contemplando el cielo divino,
Por Dios haberme dado fuerzas para vencer la jornada,
Recorriendo el cuero del camino palpando mi destino..
Mientras no termina el mes voy alimentando este sueño,
Con estos ojos tristes llorando penas por dentro..
Un día levantaré morada para mi mujer y el niño,
En el fondo de algún campito que sea mi propio sustento..
Mi alazán está delgado, esperando la autorización,
La licencia del patrón, porque un peón no se gobierna..
Son leyes que rigen el campo, que difieren de la ciudad,
Engordando las ansiedades que la vida rural inverna.
Escrita por: André Oliveira