Romance do Esquilador
Negro Amancio cruzou a vida esquilando
Numa comparsa do Aceguá às Caçambinas
Tinha um picaço desses crioulos argentinos
E uma gateada lobuna que ganhou de sua madrinha
Negro criado na Estância do Pitangueira
Tirava crinta numa tosa de martelo
Era grudado nos seus bastos castelhanos
Quando arco no bujuncho experimentava seu cerno
Passou trabalho nas esquilas por aí
A campo afora sobre as garras de um picaço
Retemperado no lumi da madrugadas
Um mate amargo e um mexido de espinhaço
Sonhou pro piá uma vida bem melhor
Sem rancho tosco nem fumaça de candeeiro
Sem creolina no meio cano da bota
Sem pedir fiado na venda pro João Grande bochincheiro
Só não queria que o filho não desmerecesse
A gente guapa que forjou este rincão
Mesmo esquecido na memória governante
Guarda resquícios de terra de pátria no coração
Que ele tivesse na consciência de doutor
O mesmo amor do seu bisavô tropeiro
De alma xucra sobre o lombo de um picaço
Abriu caminhos com idioma dos guerreiros
Morreu Amancio numa tarde de janeiro
Deixou pro filho a corneta folha larga
Tesoura buena que garantiu o sustento
E o rancho tosco escorado pros rumos da cerrilhada
Passou trabalho nas esquilas por aí
A campo afora sobre as garras de um picaço
Retemperado no lumi da madrugadas
Um mate amargo e um mexido de espinhaço
Romance del Esquilador
Negro Amancio recorrió la vida esquilando
En una comparsa de Aceguá a Caçambinas
Tenía un cuchillo de esos criollos argentinos
Y una yegua lobuna que ganó de su madrina
Negro criado en la Estancia del Pitangueira
Marcaba la lana en un esquileo de martillo
Estaba pegado a sus bastos castellanos
Cuando probaba su destreza con el arco en el bujero
Pasó trabajo en los esquiladeros por ahí
Por los campos sobre las garras de un cuchillo
Reavivado en la luz de las madrugadas
Un mate amargo y un revuelto de espinazo
Soñó para su hijo una vida mucho mejor
Sin rancho tosco ni humo de candil
Sin creolina en el caño de la bota
Sin pedir fiado en la pulpería al João Grande bochincheiro
Solo no quería que su hijo deshonrara
A la gente guapa que forjó este rincón
Aunque olvidado en la memoria gobernante
Guarda vestigios de tierra y patria en el corazón
Que tuviera en su conciencia de doctor
El mismo amor de su bisabuelo arriero
De alma ruda sobre el lomo de un cuchillo
Abrió caminos con el idioma de los guerreros
Murió Amancio en una tarde de enero
Dejó para su hijo la corneta de hoja ancha
Tijeras buenas que aseguraron el sustento
Y el rancho tosco apuntalado hacia los rumbos de la cerrillada
Pasó trabajo en los esquiladeros por ahí
Por los campos sobre las garras de un cuchillo
Reavivado en la luz de las madrugadas
Un mate amargo y un revuelto de espinazo
Escrita por: Xiru Antunes