395px

Mate del Estribo

Jayme Caetano Braun

Chimarrão do Estrivo

Mate do estrivo bendito,
Amargo que a gente chupa,
Já de poncho na garupa
Para a tropeada do mundo,
Algum mistério profundo
Te revirou do avesso,
Porque és doce no começo
E tão amargo no fundo!

Quantas vezes te chupei
Junto ao cavalo encilhado,
Tendo a china no costado
Tristonha na despedida,
Sem pensar - velha bebida! -
Que ao te golpear sem rebuços,
Ia bebendo os soluços
Daquela prenda querida!

Velho mate carinhoso,
Encilhado de erva mansa,
Quando uma china te alcança,
Olhando quieta pra gente,
Deve pensar, certamente,
Que depois de um beijo longo,
O adeus é como o porongo
Que fica frio de repente!

Mil vezes te amanunciei,
No pingo meio oitavado,
Entre um pedido, um recado,
De uma mana ou de uma prenda...
Pois sempre alguém recomenda
Quando a gente é meio novo
Que não se meta em retovo
Junto aos gaudérios da venda!

E depois quando apartei-me
Do Pago, campeando a sorte,
Eu te chupei, mate forte,
Bem junto do parapeito,
E fui saindo, sem jeito,
Dando rédeas ao gateado,
Mas te guardarei bem cevado
No porongo de meu peito!

Decerto é por isso mesmo
Que quando evoco a Querência
Eu te sinto, com violência,
Nas veias em atropelo,
E até me ouriça o cabelo.
Pois do meu ser primitivo,
Aquele mate do estrivo
Foi o último sinuelo!

E ao bom Deus que é rio-grandense
Sempre peço, enquanto vivo,
Um chimarrão para o estrivo
Quando chegar o meu fim.
E se Ele quiser assim,
Vá destacando uma china
Que lá na Estância Divina
Prepare o mate pra mim!

Mate del Estribo

Mate del estribo bendito,
Amargo que la gente sorbe,
Ya con el poncho en la grupa
Para la tropa del mundo,
Algún misterio profundo
Te volteó del revés,
¡Porque eres dulce al principio
Y tan amargo al final!

¡Cuántas veces te sorbí
Junto al caballo ensillado,
Con la china en el costado
Triste en la despedida,
Sin pensar - ¡vieja bebida! -
Que al sorberte sin reparos,
Iba bebiendo los sollozos
De aquella prenda querida!

Viejo mate cariñoso,
Ensillado de hierba mansa,
Cuando una china te alcanza,
Mirando quieta a la gente,
Debe pensar, seguramente,
Que después de un beso largo,
El adiós es como el porongo
Que se enfría de repente!

Mil veces te anuncié,
En el pingo medio ojeador,
Entre un pedido, un recado,
De una hermana o de una prenda...
Siempre alguien recomienda
Cuando uno es medio joven
Que no se meta en líos
Junto a los gauchos de la pulpería!

Y luego cuando me alejé
Del Pago, buscando la suerte,
Te sorbí, mate fuerte,
Justo en el alféizar,
Y fui saliendo, sin gracia,
Dando riendas al gateado,
Pero te guardaré bien cevado
En el porongo de mi pecho!

Seguramente es por eso mismo
Que cuando evoco la Querencia
Te siento, con violencia,
En las venas a borbotones,
Y hasta me eriza el cabello.
Pues de mi ser primitivo,
Ese mate del estribo
Fue el último desafío!

Y al buen Dios que es rio-grandense
Siempre le pido, mientras viva,
Un mate para el estribo
Cuando llegue mi fin.
Y si Él así lo quiere,
Que destaque una china
Que allá en la Estancia Divina
Prepare el mate para mí!

Escrita por: Jayme Caetano Braun