Momento Sério
Levantam-se na paisagem
desta minh'alma campeira,
as crinas da cabeleira
daquela indiada selvagem
que misturava coragem
com rasgos de fidalguia,
entremeando ventania,
com terra e com sacrifício,
- peleadores por ofício,
porque a vergonha exigia.
Olho no espaço e vejo,
na brasa que o céu destapa,
a minha terra farrapa
fruto do nosso falquejo,
- o berço altivo do andejo
que encarava o sol de frente;
a gente da minha gente,
a cepa - o tronco a raíz,
posta perante o País,
na condição de indigente!
Velhos sinais de perigo,
ou - melhor dito - de luto,
até parece que escuto
trovoadas de um tempo antigo,
quando o taura - ao desabrigo,
com sangue à meia costela,
calçava o pé na cancela,
neste garrão de querência,
pra manter a permanência
da Pátria Verde Amarela!
Chego até a escutar os gritos
de soldados e paisanos,'
de índios e castelhanos,
surgidos dos infinitos,
cumprindo os sagrados ritos
de guardar - linha e barranca,
legendas que não se arranca,
dos que queriam viver,
mas preferiam morrer
a erguer a bandeira branca!
Talvez que alguns te reneguem,
chão dos meus antepassados,
mas que importam renegados,
eles e aqueles que os seguem?
que se avacalhem - se entreguem,
haverá sempre um turuna,
haverá um garrão de tuna,
com fibra e com coração,
para dizer que este chão
não é uma terra reiuna!
Aqueles que não entendem,
nossa base de estrutura,
ou não leram a escritura
de onde os gaúchos descendem,
os que compram e que vendem
sem respeitar a legenda,
os do encobre e do remenda,
do esbulho e do desmande,
não sabem que este Rio Grande
não é uma sucata à venda!
Momento Serio
En la paisaje se levantan
de mi alma campeira,
las crines de la cabellera
de aquellos indios salvajes
que mezclaban coraje
con rasgos de nobleza,
entre vientos,
tierra y sacrificio,
- luchadores por oficio,
porque la vergüenza lo exigía.
Miro al espacio y veo,
en la brasa que el cielo descubre,
mi tierra desgarrada
fruto de nuestro esfuerzo,
- la cuna orgullosa del vagabundo
que enfrentaba al sol de frente;
la gente de mi gente,
la cepa - el tronco la raíz,
puesta ante el país,
en la condición de indigente!
Viejos signos de peligro,
o - mejor dicho - de luto,
hasta parece que escucho
truenos de un tiempo antiguo,
cuando el taura - desprotegido,
con sangre en las venas,
ponía el pie en la cancela,
en este rincón de querencia,
para mantener la permanencia
de la Patria Verde y Amarilla!
Incluso llego a escuchar los gritos
de soldados y paisanos,
de indios y castellanos,
surgidos de los infinitos,
cumpliendo los sagrados ritos
de guardar - línea y barranca,
leyendas que no se arrancan,
de aquellos que querían vivir,
pero preferían morir
antes que levantar la bandera blanca!
Tal vez algunos te nieguen,
suelo de mis antepasados,
pero qué importan los renegados,
ellos y aquellos que los siguen?
que se deshonren - se entreguen,
siempre habrá un valiente,
habrá un rincón de tuna,
con fibra y con corazón,
para decir que este suelo
no es una tierra de reyes!
Aquellos que no entienden,
nuestra base de estructura,
o no leyeron la escritura
de donde los gauchos descienden,
los que compran y venden
sin respetar la leyenda,
los del encubrimiento y el parche,
del despojo y el desgobierno,
no saben que este Río Grande
no es una chatarra en venta!