395px

Hora de la Siesta

Jayme Caetano Braun

Hora da Sesta

O Sol parece uma brasa
Na cinza do firmamento
Sobre o campo sonolento
Ninguém está de vigília
Na lagoa, uma novilha
Bebe, de ventas franzidas
E duas graças perdidas
Sentam na grama tordilha

No galpão, tudo é silêncio
E a cachorrada cochila
E a peonada se perfila
Estirada nos arreios
Só se escutam os floreios
Da mamangava lubana
Fazendo zoada, importuna
Nos buracos dos esteios

Rompe o silêncio da sesta
Na guajuvira da frente
O tá-tá-tá impertinente
Do bico dum pica-pau
No galpão, um índio mau
Quase enleia na açoiteira
A naniquinha poedeira
Que vem botar no jirau

Mas a soneira é mais forte
Do que os gritos da galinha
E até as chinas da cozinha
Cochicham meio em segredo
Não há rumor no arvoredo
Nos bretes e nas mangueiras
Dormem as velhas figueiras
Só quem não dorme é o piazedo

É hora de caçar lagartos
E peleguear camoatim
Hora das artes sim fim
Que o grande faz que ignora
E quanto guri de fora
Criado no desamor
Numa infância de rigor
Só foi guri nessa hora

Hora de sesta, Saudades
De juventude e de infância
Hoje, ao te ver à distância
Quando a vida já raleia
Qual um Sol bruxoleia
Num canhadão se perdendo
Hoje, afinal, eu compreendo
Por que guri não sesteia

Hora de la Siesta

El Sol parece una brasa
En la ceniza del firmamento
Sobre el campo adormecido
Nadie está de guardia
En la laguna, una vaquilla
Bebe, con las narices arrugadas
Y dos gracias perdidas
Se sientan en la grama tordilla

En el galpón, todo es silencio
Y los perros dormitan
Y los peones se alinean
Estirados en los arreos
Solo se escuchan los floreos
De la mamangaba lubana
Haciendo ruido, molesta
En los huecos de los postes

Rompe el silencio de la siesta
En la guajuvira de enfrente
El tá-tá-tá impertinente
Del pico de un picapau
En el galpón, un indio malo
Casi enreda en la azotea
A la naniquinha ponedora
Que viene a poner en el jirau

Pero el sueño es más fuerte
Que los gritos de la gallina
Y hasta las chinas de la cocina
Susurran medio en secreto
No hay rumor en el arbolado
En los bretes y en las mangueras
Duermen las viejas higueras
Solo quien no duerme es el piazedo

Es hora de cazar lagartos
Y pelear camoatim
Hora de las artes sin fin
Que el grande hace que ignora
Y cuántos gurises de afuera
Criados en el desamor
En una infancia de rigor
Solo fueron gurises en esta hora

Hora de siesta, Recuerdos
De juventud y de infancia
Hoy, al verte a la distancia
Cuando la vida ya se desgasta
Como un Sol que parpadea
En un cañadón perdiéndose
Hoy, al fin, comprendo
Por qué el gurí no siesta