Curuja do Campo
China esquisita do campo
Eternamente tristonha
Nessa cantiga medonha
Que apavora as noites largas
Tu carreteias as cargas
Dos pesares da querência
Na infindável penitência
De cantar cousas amargas
Outros cantam alegrias
Tu cantas penas e dores
E ao longo dos corredores
De paste em poste passeias
Te retorces, te volteias
De tudo quanto é maneira
Que nem China lambanceira
Fuçando em vidas alheias
Dizem uns, que és o fantasma
Do curandeiro charrua
Que vaga em noites de Lua
Por divina maldição
E esse andejar pagão
De horrenda melancolia
Te escondes da luz do dia
Nas tocas, dentro do chão
Há, porém, outros que dizem
Velha bruxa de rapina
Que és, uma formosa China
Transfigurada em megera
E que atrás da primavera
Que se foi, pra nunca mais
Vives cumprindo rituais
Nas tumbas e nas taperas
Dizem que quando tu gritas
Estás prenunciando morte
E que chamas a má sorte
A todo rancho onde sentas
E que as notas agourentas
Com que, acordas soledades
São presságios de maldades
De lutos e de tormentas
Eu acreditava nisso
Velha e triste feiticeira
E na maldade campeira
Que identifica os piazotes
Vivia te dando trotes
Que hoje recordo com mágoa
Enchendo-te a toca d'água
Só pra judiar teus filhotes
Mas um dia me dei conta
Depois que fiquei adulto
Que nesse mísero vulto
Tão repleto de mistérios
És amiga dos gaudérios
E confidente reiuna
De todos os sem fortuna
Que dormem nos cemitérios
Tu és o pária do campo
Ninguém te empresta um afago
És a leprosa, do pago
Mal encarada e temida
Todos te negam guarida
O que, talvez, nem te importe
Porque se, és a guardiã da morte
Só há morte onde existe vida
Por isso eu fico contente
Quando vens ao meu galpão
Me encho de satisfação
E até, receio que fujas
Gosto de tuas penas sujas
Da cor do chão que te abriga
Porque afinal, velha amiga
Nós todos somos corujas
Lechuza del Campo
China exquisita del campo
Eternamente melancólica
En esta canción espeluznante
Que aterroriza las largas noches
Tú transportas las cargas
De las penas del terruño
En la interminable penitencia
De cantar cosas amargas
Otros cantan alegrías
Tú cantas penas y dolores
Y a lo largo de los corredores
De poste en poste paseas
Te retuerces, te revuelves
De todas las maneras posibles
Como una China traviesa
Hurgando en vidas ajenas
Algunos dicen que eres el fantasma
Del curandero charrúa
Que vaga en noches de Luna
Por divina maldición
Y este andar pagano
De horrenda melancolía
Te escondes de la luz del día
En las cuevas, dentro del suelo
Sin embargo, otros dicen
Vieja bruja rapaz
Que eres una hermosa China
Transfigurada en bruja
Y que detrás de la primavera
Que se fue, para nunca más
Vives cumpliendo rituales
En las tumbas y en los ranchos abandonados
Dicen que cuando gritas
Estás anunciando muerte
Y que llamas a la mala suerte
A todo rancho donde te sientas
Y que las notas agoreras
Con las que despiertas soledades
Son presagios de maldades
De duelos y tormentas
Yo creía en eso
Vieja y triste hechicera
Y en la maldad campestre
Que identifica a los niños
Te gastaba bromas
Que hoy recuerdo con pesar
Llenando tu cueva de agua
Solo para molestar a tus crías
Pero un día me di cuenta
Después de hacerme adulto
Que en esta mísera figura
Tan llena de misterios
Eres amiga de los gauchos
Y confidente compañera
De todos los desafortunados
Que duermen en los cementerios
Eres el paria del campo
Nadie te brinda cariño
Eres la leprosa del pago
De mal carácter y temida
Todos te niegan refugio
Lo que, quizás, ni te importa
Porque si eres la guardiana de la muerte
Solo hay muerte donde hay vida
Por eso me alegra
Cuando vienes a mi galpón
Me lleno de satisfacción
Y hasta temo que te vayas
Me gustan tus plumas sucias
Del color del suelo que te cobija
Porque al fin y al cabo, vieja amiga
Todos somos lechuzas