Payada Das Primaveras
É um manancial de alegria
A inspiração que estravaza
Quando a gente dá ô de casa
Pra escutar um buenos dias
Cincerros de melodias
Que sobe na atmosfera
Depois tudo se entrevera
Num soluço de beleza
Pra saudar a natureza
Vestida de Primavera
É o quadro vivo mais lindo
Que enternecido contemplo
O varzedo é todo um templo
Cheio e vida Surgindo
Flores do campo se abrindo
Quando tudo se alvoroça
O bicharedo retoça
Em barbarescos namoros
O próprio berro dos touros
Parece até que se adoça
Quadro de todos os anos
A gente anseia revelo
Até os guachos do sinuelo
Parecem mais araganos
Há fogo em nossos tutanos
Na misteriosa mudança
É o tempo em eterna dança
Que nos empurra pra diante
E a saudade mais distante
Volta a queimar na lembrança
O lindo capim mimoso
Prossegue o rodízio eterno
De se queimar no inverno
Pra renascer mais viçoso
No ciclo maravilhoso
Da tábua das estações
Peixes pulam nos lagões
E os pássaros payadores
Misturam trinos e cores
Entre as crinas dos capões
Parece que se desata
O toque dos elementos
Trazendo na voz dos ventos
Um eco de serenata
Até a chilena de prata
Retine mais patacuera
Na melodia campeira
Que se faz cancha no espaço
Como marcando o compasso
Junto ao sabiá-laranjeira
Há tanta autenticidade
Nas vozes da natureza
Que resumem a beleza
Da própria simplicidade
A estação não tem idade
Dela não há quem se esconda
Tudo se ajeita, arredonda
Tudo renasce, se agita
Na clarinada bonita
Da Primavera que ronda
As aves cantam mais cedo
E os cuchinchos mais a miúde
Nessa sinfonia rude
De céu, vento e arvoredo
Há um misterioso segredo
Terneiro berra mais grosso
Potrilho arqueia o pescoço
No milanar evangelho
O moço fica mais velho
O velho fica mais moço
O sangue anda mais depressa
Nas artérias e nas veias
Arrebentando maneias
Da vida que recomeça
Não há barreira que impeça
O tempo que se arremanga
Floresce o pé de Pitanga
Branqueando num desafio
E se acorda mais macio
O bordoneio da sanga
Mas não só nos descampados
A Primavera incêndeia
Ela se enfeita e passeia
Nas vilas e nos povoados
Nos ambientes asfaltados
Cidades e capitais
Pombas, bem-te-vi's, pardais
Em melodiosos arrulhos
Repetem doces barulhos
De tempos imemoriais
Nas ruas e nas calçadas
A infância e a juventude
Que não há força que mude
Desfilam entreveradas
E as paysanas encantadas
Xiruas respiram fundo
Vibrando cada segundo
Sentindo cada minuto
O domínio absoluto
Que tem da gente e do mundo
E o homem defronte a isso
Até parece impossível
Vai se tornando insensível
Por força de algum feitiço
É um criminoso, um omisso
Da forma mais inconsciente
Gente que já não é gente
Buscando outra trajetória
Depois da triste vitória
De matar o meio ambiente
Será tão empedernido?!
Que não veja quando cruza
Dois cerros contra uma blusa
Dum poema recém vestido
Ou não lhe adoce o ouvido
Insensível, deformado
O concerto aveludado
De uma calandria selvagem
Vestindo nova roupagem
De bico recem pintado
Eu pergunto, de que adianta
Plantar um pé de erva-mate
Como sinal de combate
Em defesa de uma planta
Se a mesma mão que levanta
Nessas considerções
É que assina conceções
Num inconsciente floreio
Aos assassinos do meio
Que fazem devastações
Falta ainda muito pro resto
Mas em tempo me concentro
Entrar primavera a dentro
Não da força ao meu protesto
Vale a homenagem que presto
A todos os índios cueras
Que lutam contra as taperas
E contra as destruições
A eles minhas canções
Vestidas de Primavera
Payada de las Primaveras
Es un manantial de alegría
La inspiración que desborda
Cuando uno da un "buenas" en casa
Para escuchar un "buenos días"
Cencerros de melodías
Que suben en la atmósfera
Luego todo se entrevera
En un suspiro de belleza
Para saludar a la naturaleza
Vestida de Primavera
Es el cuadro vivo más lindo
Que enternecido contemplo
El campo es todo un templo
Lleno de vida surgiendo
Flores del campo abriéndose
Cuando todo se alborota
Los bichos retozan
En salvajes enamoramientos
El propio bramido de los toros
Parece hasta que se dulcifica
Cuadro de todos los años
Uno anhela revelarlo
Hasta los gauchos del sinuelo
Parecen más araganos
Hay fuego en nuestros huesos
En el misterioso cambio
Es el tiempo en eterna danza
Que nos empuja hacia adelante
Y la nostalgia más distante
Vuelve a arder en el recuerdo
El lindo pasto mimoso
Continúa el ciclo eterno
De quemarse en invierno
Para renacer más lozano
En el ciclo maravilloso
De la tabla de las estaciones
Peces saltan en los lagos
Y los pájaros payadores
Mezclan trinos y colores
Entre las crines de los capones
Parece que se desata
El toque de los elementos
Trayendo en la voz de los vientos
Un eco de serenata
Hasta la chilena de plata
Retina más patacuera
En la melodía campeira
Que se hace cancha en el espacio
Como marcando el compás
Junto al sabiá-laranjeira
Hay tanta autenticidad
En las voces de la naturaleza
Que resumen la belleza
De la propia simplicidad
La estación no tiene edad
De ella no hay quien se esconda
Todo se acomoda, se redondea
Todo renace, se agita
En la clarinada bonita
De la Primavera que ronda
Las aves cantan más temprano
Y los cuchinchos más a menudo
En esta sinfonía ruda
De cielo, viento y arboleda
Hay un misterioso secreto
El ternero brama más grueso
El potro arquea el cuello
En el milanar evangelio
El joven se hace más viejo
El viejo se hace más joven
La sangre corre más rápido
Por las arterias y venas
Rompiendo cadenas
De la vida que renace
No hay barrera que impida
El tiempo que se arremanga
Florece el pie de Pitanga
Blanqueando en un desafío
Y se despierta más suave
El bordoneo de la zanja
Pero no solo en los descampados
La Primavera incendia
Ella se adorna y pasea
En las villas y los pueblos
En los ambientes asfaltados
Ciudades y capitales
Palomas, bien-te-vi's, gorriones
En melodiosos arrullos
Repiten dulces ruidos
De tiempos inmemoriales
En las calles y aceras
La infancia y la juventud
Que no hay fuerza que cambie
Desfilan entrelazadas
Y las paisanas encantadas
Xiruas respiran profundo
Vibrando cada segundo
Sintiendo cada minuto
El dominio absoluto
Que tienen de nosotros y del mundo
Y el hombre frente a esto
Hasta parece imposible
Se va volviendo insensible
Por fuerza de algún hechizo
Es un criminal, un omiso
De la forma más inconsciente
Gente que ya no es gente
Buscando otra trayectoria
Después de la triste victoria
De matar el medio ambiente
¿Será tan empedernido?!
Que no vea cuando cruza
Dos cerros contra una blusa
De un poema recién vestido
O no le endulce el oído
Insensible, deformado
El concierto aterciopelado
De una calandria salvaje
Vistiendo nueva vestimenta
De pico recién pintado
Yo pregunto, ¿de qué sirve
Plantar un pie de yerba mate
Como señal de combate
En defensa de una planta
Si la misma mano que levanta
En estas consideraciones
Es la que firma concesiones
En un inconsciente floreo
A los asesinos del medio
Que hacen devastaciones
Falta aún mucho para el resto
Pero en tiempo me concentro
Entrar en primavera adentro
No da fuerza a mi protesta
Vale la homenaje que presto
A todos los indios cueras
Que luchan contra las taperas
Y contra las destrucciones
A ellos mis canciones
Vestidas de Primavera